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martes, 4 de agosto de 2026

Olga Orozco: Maldoror

MALDOROR

¡Ay! ¿Qué son pues el bien y el mal? ¿Son una misma cosa por la que testimoniamos con rabia nuestra impotencia y la pasión de alcanzar el infinito hasta por los medios más insensatos?

Lautréamont, Los cantos de Maldoror

Tú, para quien la sed cabe en el cuenco exacto de la mano,

no mires hacia aquí.

No te detengas.

Porque hay alguien cuyo poder corromperá tu dicha,

ese trozo de espejo en que te encierras envuelto en un harapo deslumbrante del cielo.

Se llamó Maldoror

y desertó de Dios y de los hombres.

Entre todos los hombres fue elegido para infierno de Dios

y entre todos los dioses para condenación de cada hombre.

Él estuvo más solo que alguien a quien devuelven de la muerte para ser inmortal entre los vivos.

¿Qué fue de aquel a cuyo corazón se enlazaron las furias con brazos de serpiente,

del que saltó los muros para acatar las leyes de las bestias,

del que bebió en la sangre un veneno sediento,

del que no durmió nunca para impedir que un prado celeste le invadiera la mirada maldita,

del que quiso aspirar el universo como una bocanada de cenizas ardiendo?

No es castigo,

ni es sueño,

ni puñado de polvo arrepentido.

Del vaho de mi sombra se alza a veces la centelleante máscara

de un ángel que vuelve en su caballo alucinado a disputar un reino.

Él sacude mi casa,

me desgarra la luz como antaño la piel de los adolescentes,

y roe con su lepra la tela de mis sueños.

Es Maldoror que pasa.

Hasta el fin de los siglos levantará su canto rebelde contra el mundo.

Su paso es una llaga sobre el rostro del tiempo.

OLGA OROZCO

Las muertes, 1952

MALDOROR

Hélas ! qu’est-ce donc que le bien et le mal ? Est-ce une même chose par laquelle nous témoignons avec rage notre impuissance, et la passion d’atteindre à l’infini par les moyens même les plus insensés ?

Lautréamont, Les Chants de Maldoror

Toi, pour qui la soif tient dans le creux exact de la main,

ne regarde pas par ici.

Ne t’arrête pas.

Car il y a quelqu’un dont le pouvoir corrompra ton bonheur,

ce fragment de miroir dans lequel tu t’enfermes, enveloppé d’un lambeau éblouissant du ciel.

Il s’appelait Maldoror

et il déserta Dieu et il déserta les hommes.

Parmi tous les hommes, il fut choisi pour être l’enfer de Dieu

et parmi tous les dieux, pour être la condamnation de chaque homme.

Il fut plus seul que celui que l’on ramène de la mort pour qu’il soit immortel parmi les vivants.

Qu’est-il advenu de celui au cœur duquel les Furies s’enroulèrent de leurs bras de serpent,

de celui qui franchit les murs pour se soumettre aux lois des bêtes,

de celui qui but dans le sang un poison assoiffé,

de celui qui n’a jamais dormi pour empêcher qu’une prairie céleste n’envahisse son regard maudit,

de celui qui a voulu aspirer l’univers comme une bouffée de cendres ardentes ?

Ce n’est ni un châtiment,

ni un rêve,

ni une poignée de poussière repentante.

De la brume de mon ombre s’élève parfois le masque coruscant

d’un ange qui revient sur son cheval halluciné pour disputer un royaume.

Il secoue ma maison,

il déchire la lumière comme jadis la peau des adolescents,

et ronge de sa lèpre la trame de mes rêves.

C’est Maldoror qui passe.

Jusqu’à la fin des siècles, il élèvera son chant rebelle contre le monde.

Son passage est une plaie sur le visage du temps.

Version française de Miguel Ángel Frontán


martes, 28 de julio de 2026

Jorge Luis Borges y Willis Barnstone: El otro tigre

EL OTRO TIGRE

 

“And the craft createth a semblance”.

Morris - Sigurd the Volsung (1876)

Pienso en un tigre. La penumbra exalta

La vasta Biblioteca laboriosa

Y parece alejar los anaqueles;

Fuerte, inocente, ensangrentado y nuevo,

Él irá por su selva y su mañana

Y marcará su rastro en la limosa

Margen de un río cuyo nombre ignora

(En su mundo no hay nombres ni pasado

Ni porvenir, sólo un instante cierto.)

Y salvará las bárbaras distancias

Y husmeará en el trenzado laberinto

De los olores el olor del alba

Y el olor deleitable del venado;

Entre las rayas del bambú descifro,

Sus rayas y presiento la osatura

Baja la piel espléndida que vibra.

En vano se interponen los convexos

Mares y los desiertos del planeta;

Desde esta casa de un remoto puerto

De América del Sur, te sigo y sueño,

Oh tigre de las márgenes del Ganges.

 

Cunde la tarde en mi alma y reflexiono

Que el tigre vocativo de mi verso

Es un tigre de símbolos y sombras,

Una serie de tropos literarios

Y de memorias de la enciclopedia

Y no el tigre fatal, la aciaga joya

Que, bajo el sol o la diversa luna,

Va cumpliendo en Sumatra o en Bengala

Su rutina de amor, de ocio y de muerte.

Al tigre de los símbolos he opuesto

El verdadero, el de caliente sangre,

El que diezma la tribu de los búfalos

Y hoy, 3 de agosto del 59,

Alarga en la pradera una pausada

Sombra, pero ya el hecho de nombrarlo

Y de conjeturar su circunstancia

Lo hace ficción del arte y no criatura

Viviente de las que andan por la tierra.

 

Un tercer tigre buscaremos. Éste

Será como los otros una forma

De mi sueño, un sistema de palabras

Humanas y no el tigre vertebrado

Que, más allá de las mitologías,

Pisa la tierra. Bien lo sé, pero algo

Me impone esta aventura indefinida,

Insensata y antigua, y persevero

En buscar por el tiempo de la tarde

El otro tigre, el que no está en el verso.

JORGE LUIS BORGES

El otro, el mismo. 1969

THE OTHER TIGER

I think of a tiger. Hall-light exalts

The vast busy library

And seems to set the bookshelves back;

Strong, innocent, bloodstained, fresh.

It wanders through its jungle and its morning

And prints its tracks on the muddy

Banks of a river whose name it doesn't know

(In its world there are no names or past

Or future, only a certain now)

And slips through barbaric distances.

Sniffing smells in the braided labyrinth

Out of the smell of dawn

And the delicious smell of deer;

Among the stripes of the bamboo tree

I decipher the tiger's stripes and feel

Its bony frame under the splendid quivering hide.

The curving seas and deserts of the planet

Futilely intervene;

From this house in a remote port

In South America I track you and dream you,

O tiger of the Ganges's banks.

 

As evening fills my soul I think

The tiger addressed in my poem

Is a tiger of symbols and shadows,

A string of literary tropes

And scraps from the encyclopedia

And not the fatal tiger, the deadly jewel

That under the sun or changing moon

Goes on in Sumatra or Bengal fulfilling

Its rounds of love, indolence and death.

To the tiger of symbols I oppose

The real one, with hot blood.

Decimating a herd of buffalos.

And today. August 3rd, 1959,

A deliberate shadow spreads over the grass

Yet in the act of naming it

And conjecturing its word, it becomes

A fiction, art, and not a living beast

Among beasts roaming the earth.

 

We will seek a third tiger. Like

The others it will be a shape

From my dream, a system of human words.

And not the vertebrate tiger

Which beyond mythologies

Paces the earth. I know all this.

Yet something drives me to this vague,

Insane and ancient adventure, and I go on.

Searching through the hours of the afternoon

For the other tiger, not in the poem.

Translated by WILLIS BARNSTONE

Twenty Four Conversations with Borges

Including a Selection of Poems

Interviews by Roberto Alifano 1981-1983

Altamira Inter-American Series

Lascaux Publishers, 1984


domingo, 5 de julio de 2026

Alejandra Pizarnik: Poemas en francés V

alexandra et arta

alexandra et arta s’amusent pour jeannine à paris le deux septembre de l’an mil neuf cent soixante trois.

animal interdit

rentre avec la pluie

quand le jour nous dérange

et déplace l’ennui

ange offert sous les voûtes

ramasse nos chagrins

quand la nuit est un peu plus

que quelques petits soleils séparés

quand le cœur lâche un cri

qui sèche nos alarmes

gare aux anges mon amour

gare aussi aux discours

qui trainent sur nos lèvres

de poupées de bois de Jamaïque

“mais le jour pleut sur le vide de tout”

il existe encore des grimaces

si joliment parées que trop nombreux

sont ceux qui les volent en rires

Ris de l’obscurité des eaux

la nuit s’ouvre

je rentre

la nuit se ferme

je ne sors pas

ris de toi

ris de moi

il avance des heures qui mordent à nos joies.

ALEJANDRA PIZARNIK

The Galloping Hour: French Poems

New York, New Directions Publishing, 2018

 

         alexandra y arta

alejandra y arta se divierten para jeannine en parís el dos de septiembre del año mil novecientos sesenta y tres.

animal prohibido

vuelve con la lluvia

cuando el día nos molesta

y desplaza el tedio

ángel ofrecido bajo las bóvedas

recoge nuestras penas

cuando la noche es algo más

que unos pequeños soles separados

cuando el corazón suelta un grito

que seca nuestras alarmas

cuidado con los ángeles, amor mío

cuidado también con los discursos

que se nos quedan en los labios

como muñecas de madera de Jamaica

«pero el día llueve sobre el vacío de todo»

existen aún muecas

tan bellamente adornadas que son demasiados

los que las roban en risas

Ríete de la oscuridad de las aguas

la noche se abre

yo vuelvo a casa

la noche se cierra

yo no salgo

ríete de ti

ríete de mí

llegan horas que muerden en nuestras alegrías.

 

Traducción, para Literatura & Traducciones, de Miguel Ángel Frontán


miércoles, 17 de junio de 2026

Enrique Banchs y Hugo Manning: Soneto LVII

SONETO LVII

Será una tarde gris y suave como

todas las otras tardes que se ven,

con su poco de sombra, con su asomo

de tristeza... ¿por quién?

 

Y nada bello habrá de nuevo, nada:

como siempre en mi mesa un libro abierto,

 quizá una rosa ajada...

¡ah!, pero aquella tarde yo habré muerto.

 

Y se desprenderá en la suavidad

de la tarde fugaz mi espectro pálido,

y se levantará

 

como joven mujer del lecho cálido...

y seguirán cayendo como antes

igual que hojas marchitas, los instantes.

ENRIQUE BANCHS

La Urna

Buenos Aires, 1911 

SONNET LVII

It will be a grey and gentle afternoon

as other afternoons which are seen,

with shadow and suggestion

of sadness... for whom?

 

And nothing beautiful will again stir or call

as always on my table an open book

or perhaps a rose whose lustre has fled...

ah! but upon that eve I shall be dead.

 

And from dregs and quietude of fleeting evening

my pallid spectre will untangle itself surely

and rise, gently rise

 

like the awakening of a maiden from her drowsy bed...

and as autumnal sighing of leaves which are faded

as ever before the moments shall fall.

Translated by HUGO MANNING

Argentine Anthology of Modern Verse

Buenos Aires, 1942



martes, 2 de junio de 2026

Leopoldo Lugones y Patricio Gannon: Soneto

SONETO

Lo que es mi amor sólo el dolor lo sabe

y por esto su rima preferida

abre una herida tan preciosa y grave

que me da vida en muerte y muerte en vida.

 

¡Ay, qué fuera de mí sin esta herida!

¡Ay, qué será de cuando conmigo acabe!

¿Por qué su mordedura me es tan suave?

¿Por qué su suavidad tan remordida?

 

Así al bien de adorarte subyugando

mi amor y mi dolor pena y ventura

en pecho de paloma que por blando

 

con más rigor castiga la ternura,

llegado el fin, me dormiré soñando

una estrella inmortal en tu hermosura.

LEOPOLDO LUGONES

SONNET

What my love means can only sorrow tell,

and therefore sorrow is my constant rhyme,

opening in me a precious wound, a spell

that gives me life and death at equal time.

 

What would my days without that sorrow be,

what shall befall, when it has stilled my life?

Why is its bite so very sweet to me?

Why is its sweetness, piercing as a knife?

 

So is my lot to love thee, but subduing

my love and mine own sorrow, joy and pain,

in a dove’s breast, on its softness renewing

 

with added force the lash of tenderness.

So will I dream, when I’m in sleep’s domain,

a star for ever in your loveliness.

Translated by PATRICIO GANNON

Argentine Anthology of Modern Verse

Buenos Aires, 1942



lunes, 25 de mayo de 2026

Alfonsina Storni y Hugo Manning: Epitafio para mi tumba

EPITAFIO PARA MI TUMBA

Aquí descanso yo: dice “Alfonsina”

El epitafio es claro al que se inclina.

 

Aquí descanso yo, y en este pozo

Pues que no siento, me solazo y gozo.

 

Los turbios ojos muertos ya no giran,

Los labios, desgranados, no suspiran.

 

Duermo mi sueño eterno a pierna suelta;

Me llaman y no quiero darme vuelta.

 

Tengo la tierra encima y no la siento,

Llega el invierno y no me enfría el viento.

 

El verano mis sueños no madura,

La primavera el pulso no me apura.

 

El corazón no tiembla, salta o late,

Fuera estoy de la línea de combate.

 

¿Qué dice el ave aquella, caminante?

Tradúceme su canto perturbante:

 

“Nace la luna nueva, el mar perfuma,

Los cuerpos bellos báñanse de espuma.

 

Va junto al mar un hombre que en la boca

Lleva una abeja libadora y loca:

 

Bajo la blanca tela el torso quiere

El otro torso que palpita y muere.

 

Los marineros sueñan en las proas,

Cantan muchachas desde las canoas.

 

Zarpan los buques y en sus claras cuevas

Los hombres parten hacia tierras nuevas.

 

La mujer que en el suelo está dormida

Y en su epitafio ríe de la vida,

 

Como es mujer grabó en su sepultura

Una mentira aún: la de su hartura”.

ALFONSINA STORNI

EPITAPH FOR MY TOMB

Here I rest: clearly then the epitaph says

“Alfonsina” to him whose look here strays.

 

Here I rest, and since my feelings no longer can compel,

I rejoice and am pleased, here in this well.

 

The troubled eyes are quite still and shiftless,

No sighs can come from the lips which are fruitless.

 

In my eternal dream I sleep in the beyond,

While to those who call me, I do not respond.

 

Above is the soil whose weight I do not bear,

And winter comes whose grief I do not share.

 

My dreams are not fulfilled by alchemy of summer,

My pulse does not quicken at spring’s urgent whisper.

 

The heart does not tremble and is thus unmoved,

Since from the combat and arena I am now removed.

 

What does the bird say, traveller among throng?

Translate, if you can, its disturbing song:

 

“The new moon is born, and the sea gives perfume,

The bodies which are beautiful bathe in the spume.

 

A man is walking by the murmuring sea;

In his mouth he carries a crazy bee.

 

The body yearns beneath white robe and guise

For the other body that stirs and then dies.

 

In listless prows the sailors are dreaming,

In gliding canoes the girls are now singing.

 

By portholes and in cabins some await new lands

As boats weigh anchor near busy strands.

 

So this the woman who in the soil is sleeping,

And this her epitaph which at life is laughing.

 

But woman she was, so on her tomb she inscribed

Yet one more lie: that weary of life she died”.

Translated by HUGO MANNING

Argentine Anthology of Modern Verse

Buenos Aires, 1942

martes, 5 de mayo de 2026

Alejandra Pizarnik: Poemas en francés IV

        Le sexe, la nuit

Une fois de nouveau, quelqu’un tombe dans sa première chute – chute des deux corps, des deux yeux, de quatre yeux verts ou de huit yeux verts si on compte aussi ceux qui naissent dans le miroir (à minuit, dans la peur la plus pure, dans la perte), tu n’a pas su reconnaître la voix de ton morne silence, tu n’a pas su voir les messages terrestres qui se dessinent au milieu d’un état fou, quand le corps est un verre et on boit de soi et de l’autre une sorte d’eau impossible.

Inutilement le désir verse sur moi une liqueur maudite. Pour ma soif assoiffée, qu’est-ce que peut la promesse d’un regard? Je parle de quelque chose qui n’est pas dans ce monde. Je parle de quelqu’un qui a son but ailleurs.

Et j’étais nue dans le souvenir de la nuit blanche. J’étais ivre et j’ai fait l’amour toute la nuit, exactement comme une chienne malade.

Parfois on subit trop de réalité dans l’espace d’une seule nuit. On se déshabille, on a trop d’horreur. On sait que le miroir sonne comme une montre, le miroir d’où jaillira le cri, ta déchirure.

La nuit s’ouvre une seule fois. Ça suffit. Tu vois. Tu as vu. La peur d’être deux dans le miroir, et tout de suite on est quatre. On crie, on gémit, ma peur, ma joie plus horrible que ma peur, mes paroles obscènes, mes paroles sont des clefs pour m’enfermer dans un miroir, avec toi, mais toujours seule. Et je sais bien de quoi est faite la nuit. On est tombée si profond dans une mâchoire qui ne s’attendait pas à ce sacrifice, à cette condamnation pour mes yeux qui ont vu. Je parle d’une découverte: avoir senti le moi dans le sexe, le sexe dans le moi. Je parle de laisser tomber la peur de chaque jour pour acquérir la peur d’un instant. Perte la plus pure. Mais qui me dira: ne pleure plus dans la nuit? Parce qu’aussi la folie est un mensonge. Comme la nuit. Comme la mort.

ALEJANDRA PIZARNIK 

El sexo, la noche

Una vez más, alguien cae en su primera caída: la caída de los dos cuerpos, de los dos ojos, de cuatro ojos verdes u ocho ojos verdes si contamos también los que nacen en el espejo (a medianoche, en el miedo más puro, en la pérdida), tú no supiste reconocer la voz de tu lúgubre silencio, no supiste ver los mensajes terrenales que se dibujan en medio de un estado de locura, cuando el cuerpo es un vaso y se bebe de uno mismo y del otro una especie de agua imposible.

Inútilmente, el deseo derrama sobre mí un licor maldito. Para mi sed sedienta, ¿qué puede la promesa de una mirada? Hablo de algo que no pertenece a este mundo. Hablo de alguien que tiene su objetivo en otra parte.

Y estaba desnuda en el recuerdo de la noche en vela. Estaba ebria e hice el amor toda la noche, exactamente como una perra enferma.

A veces se padece de demasiada realidad en el espacio de una sola noche. Nos desnudamos, tenemos demasiado horror. Sabemos que el espejo suena como un reloj, el espejo de donde brotará el grito, tu desgarro.

La noche se abre una sola vez. Es suficiente. Ya ves. Ya has visto. El miedo a ser dos en el espejo, y de inmediato somos cuatro. Gritamos, gemimos, mi miedo, mi alegría más horrible que mi miedo, mis palabras obscenas, mis palabras son llaves para encerrarme en un espejo, contigo, pero siempre sola. Y sé muy bien de qué está hecha la noche. Hemos caído tan profundamente en una mandíbula que no esperaba este sacrificio, esta condena para mis ojos que han visto. Hablo de un descubrimiento: haber sentido el yo en el sexo, el sexo en el yo. Hablo de abandonar el miedo cotidiano para adquirir el miedo de un instante. La pérdida más pura. Pero ¿quién me dirá: no llores más en la noche? Porque también la locura es una mentira. Como la noche. Como la muerte.

Traducción, para Literatura & Traducciones, de Miguel Ángel Frontán