Mostrando entradas con la etiqueta Jorge de Montemayor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jorge de Montemayor. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de febrero de 2020

Ausiàs March y Jorge de Montemayor: Cantos de Amor LXI


CANTOS DE AMOR
LXI

Acuérdome de un tiempo deleitoso
Que no sé si veré su semejante;
Si yo volviese a él sería dichoso,
Vuestra piedad me haría bienandante,
Volviérades a darme algún reposo,
Doliéraos este triste y firme amante;
Ahora, pues, que os amo en mayor grado,
Volvedme, mi señora, a aquel estado.
Pues antes me moría deseando
Y nunca ha de morir este deseo,
Que más bien lo va el cuerpo sustentando
Y el seso no lo tiene en mí por feo,
Volvedme a desear, que estoy penando,
Con el amor con que yo a vos deseo,
Y pues lo veis subir a mayor grado,
Volvedme ya, señora, a aquel estado.
Si fue razón entonces ser querido,
Agora es muy mayor que de antes era,
Que viendo el agua que han por vos vertido
Mis ojos tristes ¿quién no se doliera?
Mas vos con un contento muy crecido,
Cantabais muy gozosa, de manera
Que pues sabéis que os amo en mayor grado,
Bien es que me volváis a aquel estado.

Mas contar no debiera qué pasé,
Que vuestra poca fe no da reposo;
No siente amor, quien no le dio su fe
Ni cura aquel que ríe del lloroso;
Mas si un momento amáseis, yo bien sé
Que no os fuera mi amor tan enojoso;
Pues ya que veis que os amo en mayor grado
Volvedme,, mi señora, a aquel estado.

A aquellos que de amor fueron tocados,
A mis predecesores, ruego y pido,
Presentes, por venir y aún los pasados,
Que por mis dichos sientan cuál he sido,
Aunque no mis suspiros mal pagados
Fueran, si vos me hubiérais entendido;
Pues ya que veis aquí mi amor sobrado,
Volvedme, mi señora, a aquel estado.

Si vos corréis al corazón cuitado
Las hojas, bien veréis su amor subido;
Y pues que nunca tanto os he querido,
Volvedme, mi señora, a un buen estado.


CANTS D’AMOR
LXI

Jo 'm recort bé del temps tan delitós
qu' es ja passat, ignor si tal venrá,
si 'l conseguesch mercè no 'm fallirá
car pietat fet haurá pau ab vos.
prearéu mi qu' en temps antich preareu
é confessant que 'us dolíeu de mi
ara que 'us am pus que james amí
tornauvos lla hon de primer estaveu.

Pus que d' abans me trobe desijós
é lo desig james en mi morrá
car per sa part mon cos lo sostendrá
l' enteniment no será despitós,
vos desijáu á mi que desijáveu
per tal voler de que jo 'm contentí,
ara que 'us am pus que james amí
tornauvos lla hon de primer estaveu.

E si rahó fon que ben volgut fós
mills ho meresch mon ull no 'm desmentrá
car per gran dol móltas veus ne plorá
é no plorant mostravam dolorós,
vos de gran goig lo Te-Deum cantaveu,
lagrimejant malediccions cantí
ara que 'us am pus que james ami
tornauvos lla hon de primer estaveu.

Contar no dech les passades dolós
car poca fé per vos tost hi será
qui es menys d' amor altre amor no sentrá
car no 'n esguart l' hom rient al plorós.
Si bén amant lo terç d' un jorn passaven
hauríeu grat del que per vos passí,
ara que 'us am pus que james ami
tornauvos lla hon de primer estaveu.

Reclam á tots los meus predecessors,
cells qui amor llur cor enamorá,
é los presents é lo que naxerá
que per mos dits entengueu mes clamors,
é si en vos coneixença ajustaveu
mal grat haureu del que fés un matí,
ara que 'us am pus que james ami
tornauvos lla hon de primer estaveu.

TORNADA

Plena de seny, si 'l cor me cartejaveu
trobaréu clar que us' amaré sens fi,
ara que 'us am pus que james amí
tornauvos lla hon de primer estaveu.

lunes, 8 de julio de 2019

Ausiàs March y Jorge de Montemayor: No clame el que su daño va buscando...

CANTOS DE AMOR
LXXIV

No clame el que su daño va buscando
No clame el que su daño va buscando,                  
si lo halló; y tú, coraçón triste,                  
no des tan grandes golpes sospirando,                  
porque el remedio en esso no consiste.                
Esfuerça, esfuerça, no te estés matando,             
peor es muerte; y pues traýdo fuiste                      
a esto por tu hado ten paciencia,                            
que no te haze agravio en la sentencia.                 

   Entonce en mayor mal seré caýdo                       
quando yo muera, pues el bien se acaba.              
Ningún gozo veré que aya tenido,                          
que cien mil vezes desto me acordava.                  
¿Cómo veré todo mi bien metido                            
en riesgo de perdello? ¡O cosa brava!,                  
que mi esfuerço se pierda, y un contento             
jamás me lo prometa el pensamiento.                   

   Quando el Amor hirió a este cuytado,                 
primero sintió el mal que la saeta.                          
El hierro vino en gran dulçor bañado,                    
traýa en sí una alegría secreta.  
En fin, quiero bivir en tal estado,                             
saber mi muerte no es cosa discreta:                     
que yo se que mi dama, si me muero,                    
havrá dolor por ver quánto la quiero.                    

   Amor los amadores asegura,   
que no hay seguro en él, ni en su tristeza;                           
no cabe en su querer jamás firmeza.                      
¡Sentid cómo havrá en él cosa segura!

No clame el que su daño va buscando
Si lo ha encontrado, y tú, corazón triste,
No des tan grandes golpes, suspirando.
Haz un esfuerzo, a tu dolor resiste,
Que peor aún es la muerte; y tú, rogando
A Dios, tu pecho de paciencia viste,
Que Dios es quien dispone de tu suerte
Y Dios ningún agravio puede hacerte.

Seré aquel día en mayor mal caído,
Porque muriendo todo bien acaba;
Ningún placer me ofrecerá el sentido.
De la vista, que tanto me ayudaba,
Como veré todo mi bien, metido
En riesgo de perdello? Oh cosa brava,
Qué mi esfuerzo se pierda y un contento
No me ofrezca jamás mi pensamiento.

Cuando el amor hirió a este cuitado
Primero sintió el mal que la saeta;
El hierro vino en gran dulzor bañado:
Alegría traía en sí, secreta
Quiero vivir así en mi triste estado;
El día de mi muerte no me inquieta :
Aquella que verá mi hora postrera
Por mí habrá de llorar aunque no quiera.

Amadores, amor os asegura
Que no tendréis en él seguridad;
Firmeza no hay en vuestra voluntad:
¿Qué cosa, pues, podréis tener segura?
Traducción de JORGE DE MONTEMAYOR

 
CANTS D’AMOR
LXXIV


Clamar no déu qui mal cerca si l' troba;
donchs vos mon cor no 'us senta pus clamar
vostres gemechs no 's poden comportar
é vostres colps se mostren sus ma roba;
hajáu esforç car lo pijor es mort:
puix á Dèu pláu, prenéuhi paciencia:
ell es aquell qui fa de vos sentencia,
creure devéu que no 'us fá nengun tort.

Ans que lo mòn fora vostra mala sort
puis fon en Dèu lo vostre cas present
é lo saber de aquell no consent
que sia menys vostre cas ne pus fort,
sinó aytal com per ell es sabut;
la tarda es la vostra enemiga,
la que amáu vejáu si us es amiga;
llança li veig portar é no escut.

En aquell jorn seré en pijor caigut
car jo morint tot mon delit morrá
algun plaher lluny no m' aportará
que de aquest mòltes veus me 'n ajut.
¿Com se fará qu' en un tan gran risch meta
tot lo méu bé ab tal dubte de perdre
lo méu esforç cascun jorn sent esperdre?
Null pensament no veig que bé 'm prometa.

Quant me ferí amor ab sa satjeta
no viu lo llanç ans de sentir dolor,
untada fon de una gran dolçor
material dolç portava en la treta.
No 'm conselléu si no 'm conselláu viure
saber no 'm plau lo jorn de m' aspra fi,
aquella que veurá tal cas en mi
se que lo plor haurá pus prop que 'l riure.

En un mal lloch amich no 'us veig siure
si que tot hom vos ne té per grosser
com vos crehéu que 'us dará mal saber
quant de la mort no 'us veurá bé deslliure.
En ella está la vostra mort é vida
sapiáu sols si 'us vol haver mercé,
no 'us consell pus sinó saber lo bé
que 'us vol la que vos tant haveu servida.

Si bé del tot porá ésser perida
per mon saber la vida y ma esperança
é veig la mort ab la vida en balança,
don lo consell car es bó en partida.
Ningú no 's déu llunyar de sa natura
al hom es dat per son dret natural
desijar bé volent saber lo mal
d' aquest saber vull donchs haver gran cura.

TORNADA

Als amadors amor los asegura
que no haurán en ell seguretat,
en llurs volers no cabrá fermetat.
¿Donchs com será entr' ells cosa segura?





sábado, 30 de marzo de 2019

Ausiás March y Jorge de Montemayor: Canto XI

CANTO XI


¿Qué seguros consejos has buscado,
Mi coraçon, a quien la vida enfada?
¿Cómo podrás sufrir tu triste estado
Si odias la risa y el llorar te agrada?
Corre a la muerte, pues que te ha esperado.
Si cuanto más alargas la jornada
Más lexos de sus gozes has de verte
¿Por qué quieres huir la dulce muerte?

Braços abiertos, héla en tu camino
Llorando de alegría, y su serena
Voz melodiosa, alzando un son divino,
Me dice: Amigo, sal de casa ajena;
Yo huelgo en darte mi favor contino,
Yo que a los hombres doy tan sólo pena,
Porque jamás respondo a quien me llama
Y sigo al que me huye y me desama.

Con cara de terror y ojos llorosos
Los cabellos messándose erizados,
La Vida con sollozos dolorosos
Ofréceme sus bienes codiciados;
Assí llama con gritos horrorosos
La Muerte a quienes son afortunados,
Pues al que vive siempre en agonía,
Tu voz, oh Muerte, es dulce melodía.

Maravíllame ver tan orgullosa
La voluntad de tantos amadores;
En mí sabrán la fuerza poderosa
De Amor, aunque no inquieran mis amores;
Tendrán los necios por muy cierta cosa
Que libres se verán de sus rigores,
Y si el placer les cuento que he sentido
Blasfemarán del tiempo que han perdido.

Como yo no hubo nadie que haya amado;
Piedad provoca mi continua quexa;
Yo soy el que debiera ser llorado;
Del coraçon mi sangre ya se alexa;
De toda vida siéntome agotado
Por gran tristeza que jamás me dexa,
Antes me aflije y mata cada día,
Y no hay socorro al mal que en mí porfía.


La hora de mi muerte es ya llegada
E infelizmente acabaré mi vida;
Pues, toda mi esperanza ya perdida,
Mi alma queda en el mundo condenada.

Traducción  JORGE DE MONTEMAYOR

XI

¿Quins tan segurs consells vas encerquant,
cor malastruch, enfastijat de viure?
Amich de plor e desamich de riure,
com soferràs los mals qui·t són davant?
Acuyta't, donchs, a la mort qui t'espera,
e per tos mals te allongues los jorns;
aytant és luny ton delitós sojorns
com vols fugir a la mort falaguera.

Braços uberts és exid·a carrera,
plorant sos ulls per sobres de gran goig;
melodiós cantar de sa veu hoig,
dient: "Amich, hix de casa strangera.
En delit prench donar-te ma favor;
que per null temps home nat l'à sentida,
car yo defuig a tot home que·m crida,
prenent aquell qui fuig de ma rigor."

Ab hulls plorant e carra de terror,
cabells rompent ab grans hudulaments,
la vida·m vol donar heretaments
e d'aquests dons vol que sia senyor,
cridant ab veu orrible y dolorosa,
tal com la mort crida·l benauyrat;
car si l'om és a mals aparellat,
la veu de mort li és melodiosa.

Bé·m maravell com és tan ergullosa
la voluntat de cascun amador;
no demanant a mi qui és Amor,
en mi sabran sa força dolorossa.
Tots, maldient, sagramentegaran
que may Amor los tendrà·n son poder,
e si·ls recont l'acolorat plaer,
lo temps perdut, sospirant, maldiran.

Null hom conech o don·a mon senblan,
que dolorit per Amor faç·a plànyer;
yo son aquell de qui·s deu hom complànyer,
car de mon cor la sanch se'n va lonyan
per gran tristor que li és acostada;
sequa's tot jorn l'umit qui·m sosté vida,
e la tristor contra mi és ardida,
e·n mon socors mà no s'i trob·armada.

Tornada

Lir entre carts, l'ora sent acostada
que civilment és ma vida finida;
puys que del tot ma sperança·s fugida,
m·arma roman en aquest món dampnada.