viernes, 16 de septiembre de 2022

José María de Heredia y Leopoldo Díaz: El prisionero

LE PRISONNIER

A Gérôme.

 

Là-bas, les muezzins ont cessé leurs clameurs.

Le ciel vert, au couchant, de pourpre et d'or se frange ;

Le crocodile plonge et cherche un lit de fange,

Et le grand fleuve endort ses dernières rumeurs.

 

Assis, jambes en croix, comme il sied aux fumeurs,

Le Chef rêvait, bercé par le haschisch étrange,

Tandis qu'avec effort faisant mouvoir la cange,

Deux nègres se courbaient, nus, au banc des rameurs.

 

A l'arrière, joyeux et l'insulte à la bouche,

Grattant l'aigre guzla qui rhythme un air farouche,

Se penchait un Arnaute à l'oeil féroce et vil ;

 

Car lié sur la barque et saignant sous l'entrave,

Un vieux Scheikh regardait d'un air stupide et grave

Les minarets pointus qui tremblent dans le Nil.

 

JOSÉ MARÍA DE HEREDIA

 

EL PRISIONERO

 

Abajo los muezines cesaron sus clamores,

El cielo de oro y purpura se tiñe en el poniente;

Los cocodrilos buscan sus lechos en la fuente

Del río que adormece sus últimos rumores.

 

El jefe, en cruz las piernas, se mece en tentadores

Ensueños provocados por el haschisch de oriente,

Mientras con rudo esfuerzo surcando la corriente

Se encorvan en sus bancos dos negros remadores.

 

Feroz sobre la popa que estela el oleaje,

Raspando áspera guzla que destemplada suena,

Se inclina un rudo Arnauta de mirada salvaje;

 

Y entre la barca preso, sangrando en su cadena,

Un viejo Scheikh contempla, impávido y tranquilo,

Los altos minaretes que tiemblan en el Nilo.

 

Traducción de LEOPOLDO DÍAZ


 

martes, 13 de septiembre de 2022

Wallace Stevens y Octavio Paz: Esthétique du Mal

ESTHÉTIQUE DU MAL

I

 

He was at Naples writing letters home

And, between his letters, reading paragraphs

On the sublime. Vesuvius had groaned

For a month. It was pleasant to be sitting there,

While the sultriest fulgurations, flickering,

Cast corners in the glass. He could describe

The terror of the sound because the sound

Was ancient. He tried to remember the phrases: pain

Audible at noon, pain torturing itself,

Pain killing pain on the very point of pain.

The volcano trembled in another ether,

As the body trembles at the end of life.

It was almost time for lunch. Pain is human.

There were roses in the cool café. His book

Made sure of the most correct catastrophe

Except for us, Vesuvius might consume

In solid fire the utmost earth and know

No pain (ignoring the cocks that crow us up

To die). This is a part of the sublime

From which we shrink. And yet, except for us,

The total past felt nothing when destroyed.

WALLACE STEVENS

 

ESTHÉTIQUE DU MAL

I

 

Estaba en Nápoles y escribía a su gente.

Entre una carta y otra leía párrafos

sobre lo sublime. El Vesubio había gruñido

un mes. Era agradable estar ahí sentado:

cálidos fulgores trazaban ángulos de llamas

sobre los cristales. Por ser un ruido antiguo

podía describir el terror de ese ruido.

Recordó las frases: pena audible al mediodía,

pena que a sí misma se apena, pena

que mata penas en el ápice de la pena.

El volcán trepidaba en otro éter

como al fin de la vida el cuerpo tiembla.

Casi la hora del almuerzo. La pena es humana.

Rosas en el fresco café. En su libro

estaba escrita la perfecta catástrofe.

Si no fuese por nosotros, el Vesubio, sin pena,

con fuego sólido consumiría estas tierras extremas.

No sabe que los gallos cantan al morir.

Ante esta faz de lo sublime, huimos.

Y sin embargo, si no fuese por nosotros

nada sentiría el pasado entero al ser destruido.

Traducción de OCTAVIO PAZ

Versiones y Diversiones,  México, 1973