sábado, 20 de enero de 2024

Raymond Roussel: Cómo escribí algunos de mis libros (Segunda parte)

 NOTA ACLARATORIA: La traducción del presente texto de Raymond Roussel requiere conservar el original en francés de los múltiples ejemplos con los que el autor explica su peculiar método compositivo. En tales casos, damos a continuación de los mismos, y entre corchetes, su correspondiente versión en español. Así, la frase: “Parquet (plancher) à chevilles (chevilles de pied) ; 2o parquet (d’agents de change) à chevilles (de vers)”, en la que Roussel expone los dos sentidos en que interpreta la combinación “parquet à chevilles”, queda en español: “Parquet (piso) à chevilles (tobillos del pie) [parqué, entarimado / tobillos: entarimado con o para tobillos] ; 2o parquet (de operadores bursátiles) à chevilles (de versos) [parqué / ripios: parqué con ripios]”, donde, como se ve, se da entre corchetes, en primer lugar, la traducción de cada término, y luego la traducción o interpretación de la combinación misma.

El texto completo de Cómo escribí puede descargarse, en formato epub, en el sitio de Internet Archive.


CÓMO ESCRIBÍ ALGUNOS DE MIS LIBROS

(Segunda parte)

El procedimiento evolucionó y me vi llevado a tomar una frase cualquiera, de la que sacaba imágenes dislocándola, un poco como si se tratase de extraer de ella dibujos de esos acertijos llamados rébus.

Tomo un ejemplo, el del cuento “El poeta y la morisca”. Para él utilicé la canción: “J’ai du bon tabac [Tengo buen tabaco]”. El primer verso: “J’ai du bon tabac dans ma tabatière” [Tengo buen tabaco en mi tabaquera] me dio: “Jade tube onde aubade en mat (objet mat) a basse tierce” [Jade tubo onda alborada en mate (objeto mate) tiene baja tercera][1]. Se pueden reconocer en esta última frase todos los elementos del comienzo del cuento.

La continuación: “Tu n’en auras pas” [Tú no tendrás / A ti no te daré] me dio: “Dune en or a pas (a des pas)” [Duna de oro tiene pasos (tiene pasos)]. De donde sale el poeta que besa huellas de pasos en una duna. –“J’en ai du frais et du tout râpé” [Tengo fresco y en polvo —rapé] me dio: “Jaune aide orfraie édite oracle paie” [Amarillo ayuda quebrantahuesos edita oráculo paga]. De donde sale el episodio en lo del chino. –“Mais ce n’est pas pour ton fichu nez” [Pero no es para tu dichosa nariz] me dio: “Mets sonne et bafoue, don riche humé” [Manjar suena y ridiculiza, don abundante olido]. De donde sale el manjar con campanilla que huele Schahnidjar.

Continué el cuento con la canción “Au clair de la lune”.

1o “Au clair de la lune mon ami Pierrot” [Al claro de luna mi amigo Pierrot]; 2o “Eau glaire (cascade d’une couleur de glaire) de là l’anémone à midi négro” [Agua flema (cascada del color de la flema) de allí la anémona a mediodía negro]. De donde sale el episodio en el edén iluminado por el sol de mediodía.

En cuanto a la manera en que utilicé otros versos de la canción, la memoria me traiciona. Sólo recuerdo claramente esto: “Ma chandelle est…” [Mi vela está…] me dio “Marchande zélée” [Vendedora diligente].

Daré otro ejemplo de la aplicación del procedimiento avanzado:

1o “Napoléon premier empereur” [Napoleón primer emperador]; 2o “Nappe ollé ombre miettes hampe air heure” [Mantel olé sombra migajas asta aire hora]. De donde salen las bailarinas españolas subidas a la mesa y la sombra de las migajas visible en el mantel –y luego el reloj de viento del país de Jauja: asta (de la bandera) aire (viento). –En cuanto a la anécdota sobre el príncipe de Conti, mis recuerdos son menos precisos; una palabra debió de servir de punto de partida y esa palabra no la encuentro; sólo me queda esto: 1o “…à jet continu” [de chorro continuo]; 2o “…à geai Conti nu” [de arrendajo Conti desnudo].

Todo me servía. Así, en esos tiempos se veía por todos lados una publicidad de no sé qué aparato llamado “Phonotypia”; eso me dio “fausse note tibia” [falsa nota tibia], de donde salió el bretón Lelgoualch.

Usé hasta el nombre y la dirección de mi zapatero: “Hellstern, 5, place Vendôme”, que convertí en “Hélice tourne zinc plat se rend (devient) dôme” [Hélice gira zinc chato se vuelve (se transforma en) cúpula]. La cifra cinco la tomé al azar; no creo que fuese exacta.

Había visto en un álbum de Caran d’Ache una serie muy divertida de dibujos titulada “Variations sur le thème Patientez un peu” [Variaciones sobre el tema Esperen un poco]. Uno de ellos, cuyo título era “Antichambre ministérielle” [Antecámara ministerial], mostraba a un pobre hombre que esperaba (desde hacía mucho tiempo, como se podía adivinar por la cara que tenía), sentado a poca distancia de un secretario judicial. De lo que saqué esto: 1oPatience (se rapportant à l’attente) à antichambre ministérielle” [Paciencia (referida a la espera) de antecámara ministerial]; 2oPatience (à astiquer) à entiche ambre mine hystérique (mine qui se précipite vers… ambre, qui s’entiche de…)” [Patience (para lustrar —es el nombre de una placa empleada para dar brillo a los botones metálicos) de encaprichamiento ámbar mina histérica (mina que se precipita hacia… ámbar, que se encapricha con…)]. De donde salió el aparato descrito en las páginas correspondientes.

Los cuadros vivos están construidos a partir de versos del Napoléon II de Victor Hugo. Pero aquí mi memoria tiene muchas lagunas que me obligarán a poner puntos suspensivos.

 

1o Oh revers oh leçon quand l’enfant de cet homme [Oh revés oh lección cuando el hijo de este hombre]

2o Or effet herse oh le son……. séton [Oro efecto verja oh el afrecho……… sedal]

1o Eut reçu pour hochet la couronne de Rome [Recibió como sonajero la corona de Roma]

2o Ursule brochet lac Huronne drome (hippodrome) [Úrsula lucio lago hurona dromo (hipódromo)]

1o Quand on l’eut revêtu d’un nom qui retentit [Cuando se le confirió un nombre resonante]

2o Carton hure œuf fétu……… [Cartón cabeza —de jabalí— huevo brizna………]

1o Quand on eut pour sa soif posé devant la France [Cuando para su sed se puso delante de Francia]

2o ….pourchasse oie rose aide vent… [……persigue/acomete ganso rosa ayuda viento…]

1o Un vase tout rempli du vin de l’espérance [Un vaso colmado del vino de la esperanza]

2o sept houx rampe lit… Vesper [siete acebo baranda lee… Vesper]

 

De donde salieron los “Hechizados del lago Ontario” y “Händel escribe en la baranda”.

Otras cosas que encuentro buscando en mi memoria :

1o “Rideau cramoisi” [Cortina carmesí] (título de un cuento de Barbey d’Aurevilly) ; 2o “Rit d’ocre à moisi” [Ríe de ocre enmohecido].

1o “Les Inconséquences de monsieur Drommel” [Las inconsecuencias del señor Drommel] (título de un libro de Cherbuliez) ; 2o “Raisin qu’un Celte hante démon scie Eude Rome elle” [Uva que un celta atormenta demonio sierra Eude Roma elle].

1o “Charcutier” [charcutero]; 2o “char qu’ut y est” [carro que do allí está]. 1o “Valet de pied” [lacayo]; 2o “Va laide pie” [Va fea urraca]. Estas dos palabras procedían, junto con la preposición “à”, de dos palabras iniciales que he olvidado.

En el episodio de Fogar recuerdo que empleé “Mane Thecel Pharès” [Mane, Tekel, Fares], que convertí en “manette aisselle phare” [palanca axila faro]; de donde sale el faro con palanca que enciende Fogar. También recuerdo que la palabra Lupus (lobo) provenía de la palabra Lupus (enfermedad).

 

Este procedimiento, en suma, está emparentado con la rima. En ambos casos hay creación imprevista debida a combinaciones fónicas.

Es, esencialmente, un procedimiento poético.

Pero eso sí, hay que saber utilizarlo. Y así como con las rimas se pueden hacer versos buenos o malos, con este procedimiento se pueden hacer libros buenos o malos.

Locus Solus fue escrito de este modo. Pero en ese caso utilicé casi exclusivamente el procedimiento avanzado. Es decir, obtenía una sucesión de imágenes de la dislocación de un texto cualquiera, como en los ejemplos de Impresiones de África que cité en último término. En una ocasión, el procedimiento vuelve a aparecer en su forma primitiva con la palabra demoiselle considerada en dos sentidos diferentes; pero aun así, la segunda palabra sufrió una dislocación que está vinculada con el procedimiento avanzado:

1o Demoiselle (muchacha) à prétendant [señorita, muchacha / pretendiente: muchacha con pretendiente]; 2o demoiselle (pisón) à reître en dents [pisón / mercenario alemán / dientes: pisón con mercenario hecho de dientes].

Me encontraba, por lo tanto, ante el siguiente problema: la ejecución de un mosaico mediante un pisón. De donde sale el aparato tan complicado descrito en las páginas correspondientes. Por otra parte, era lo propio del procedimiento hacer surgir especies de ecuaciones de hechos (según una expresión empleada por Robert de Montesquiou en un estudio sobre mis libros) que se trataba de resolver lógicamente. (Se han hecho muchos juegos de palabras sobre Locus Solus ; Loufocus Solus [‘loufoque’, loco], Cocus Solus [‘cocu’, cornudo], Blocus Solus ou les bâtons dans les Ruhrs [alusión a la ocupación de la región del Ruhr por tropas belgas y francesas, luego del tratado de Versalles], Lacus Salus (en referencia al Lac Salé [Lago salado] de Pierre Benoit), Locus Coolus, Coolus Solus (en referencia a una obra teatral de Romain Coolus), Gugus Solus [‘gugusse’, tipo, individuo], Locus Saoulus[2] [‘saoul’,  borracho], etc. Hay uno que falta y que, me parece, merecía que se lo hiciese, y es Logicus Solus).

Sé que añadí a prétendant palabras de las que saqué todo lo que está en relación con el mercenario; sólo recuerdo la primera: prétendant refusé [pretendiente rechazado], que convertí en rêve usé [sueño gastado] (sueño borroso); de donde salió el sueño del mercenario.

Recuerdo también que utilicé varios versos de mi poema “La Source” [El manantial] (del volumen La Vue [La vista]). Pero esto es lo único que mi memoria conserva con precisión:

 

Elle commence tôt sa tournée asticote [Ella empieza temprano su ronda fastidia]

Ailé coma… Saturne Élastique hotte [Alado coma… Saturno Elástico cuévano]

 

Avec un parti pris de rudesse ses gens [Con un talante de aspereza a su gente]

Ave cote part type rit des rues d’essai sauge. En (type des rues rit d’essai sauge) [Ave cota/cotización/popularidad parte tipo ríe de la calle de intento salvia. En (tipo de la calle ríe de intento salvia)]

 

Qui tous seraient [Que serían todos]

Qui toux sert [Que tos sirve]

 

Se encontrará en el episodio del gallo Mopsus: ailé (el gallo alado) coma (inmóvil como en coma) ; Saturne (puesto en comunicación con Saturne) ; luego el cuévano elástico, el ave; luego la risa provocada en  Noël por Mopsus que le ofrece una flor de salvia a Faustine.

El dado ornado con las inscripciones “L’ai-je eu, l’ai-je, l’aurai-je” [¿Lo he tenido, lo tengo, lo tendré?] viene de la palabra déluge (dé l’eus-je) [diluvio (dado ¿lo tuve?)]. Allí puse “l’ai-je eu” [¿lo he tenido?] en vez de “l’eus-je”, temiendo que dé l’eus-je dejase traslucir el procedimiento.

No recuerdo nada más en relación con Locus Solus.

Como ya lo he dicho, mis dos libros La estrella en la frente et El polvo de soles están construidos siguiendo este mismo procedimiento. Recuerdo en particular que, en La estrella en la frente, las palabras “singulier” et “pluriel” me dieron “Saint Jules” [San Julio] y “pelure” [monda, peladura] en el episodio del papa San Julio. (Por otra parte, en mis papeles se podrían encontrar algunas hojas en la que se encuentra la explicación muy clara del modo en que escribí La estrella en la frente y El polvo de soles. También se podrá encontrar un episodio escrito inmediatamente después de Locus Solus e interrumpido por la movilización de 1914 en el que se habla especialmente de Voltaire y de un lugar lleno de luciérnagas; ese manuscrito quizás merecería que se lo publicase).

De más está decir que mis otros libros: La Doublure [El reemplazante —en un espectáculo], La vista y Nuevas Impresiones de África son absolutamente ajenos al procedimiento.

También está construido siguiendo el procedimiento un comienzo de libro cuya composición se encuentra en la imprenta Lemerre, 6, rue des Bergers (un episodio que tiene a Cuba por teatro).

Son ajenas al procedimiento las poesías “El inconsolable” y “Cabezas de cartón del carnaval de Niza”, así como la poesía “Mi alma”, escrita a los diecisiete años y publicada en el Gaulois del 12 de julio de 1897.

No hay que buscar relación alguna entre el libro La Doublure y el cuento “Chiquenaude”; no la hay.

RAYMOND ROUSSEL

Traducción y nota aclaratoria, para Literatura & Traducciones, de CARLOS CÁMARA



[1] Fonéticamente, en francés, la primera frase y las palabras de la versión dislocada que constituyen la segunda suenan de modo similar, aunque con numerosas licencias por parte del autor. Lo mismo sera válido para todos los ejemplos que Roussel dará a continuación [N. del T.].

[2] Después de la publicación de mi libro descubrí que en el planeta Marte existe un lago llamado Solis Lacus.

COMMENT J’AI ÉCRIT CERTAINS DE MES LIVRES
II

Le procédé évolua et je fus conduit à prendre une phrase quelconque, dont je tirais des images en la disloquant, un peu comme s’il se fût agi d’en extraire des dessins de rébus.

Je prends un exemple, celui du conte Le Poète et la Moresque (page 121 et page 253). Là je me suis servi de la chanson : « J’ai du bon tabac ». Le premier vers : « J’ai du bon tabac dans ma tabatière » m’a donné : « Jade tube onde aubade en mat (objet mat) a basse tierce. » On reconnaîtra dans cette dernière phrase tous les éléments du début du conte.

La suite : « Tu n’en auras pas » m’a donné : « Dune en or a pas (a des pas). » D’où le poète baisant des traces de pas sur une dune. – « J’en ai du frais et du tout râpé » m’a donné : « Jaune aide orfraie édite oracle paie. » D’où l’épisode chez le Chinois. – « Mais ce n’est pas pour ton fichu nez » m’a donné : « Mets sonne et bafoue, don riche humé. » D’où le mets à sonnerie que hume Schahnidjar.

Je continuai le conte avec la chanson « Au clair de la lune ».

1o « Au clair de la lune mon ami Pierrot » ; 2o « Eau glaire (cascade d’une couleur de glaire) de là l’anémone à midi négro. » D’où l’épisode dans l’éden éclairé par le soleil de midi.

Quant à la façon dont j’usai des autres vers de la chanson, ma mémoire est en défaut. Je ne me rappelle nettement que ceci : « Ma chandelle est… » me donna « Marchande zélée ».

Voici un autre exemple de l’application du procédé évolué :

1o « Napoléon premier empereur » ; 2o « Nappe ollé ombre miettes hampe air heure. » D’où les danseuses espagnoles montées sur la table et l’ombre des miettes visible sur la nappe – puis l’horloge à vent du pays de Cocagne : hampe (du drapeau) air (vent) (pages 95, 96 et 97). –Quant à l’anecdote sur le prince de Conti, mes souvenirs sont moins précis ; un mot a dû servir de point de départ et ce mot me manque ; ceci seulement me reste : 1o « … à jet continu » ; 2o « … à geai Conti nu » (page 97).

J’usais de n’importe quoi. Ainsi on voyait partout à ce moment une réclame pour je ne sais quel appareil nommé « Phonotypia » ; cela me donna « fausse note tibia », d’où le Breton Lelgoualch (page 66).

Je me servis même du nom et de l’adresse de mon cordonnier : « Hellstern, 5, place Vendôme », dont je fis « Hélice tourne zinc plat se rend (devient) dôme » (Voir pages 127 et 128). Le chiffre cinq avait été pris au hasard ; je ne crois pas qu’il était exact.

J’avais vu dans un album de Caran d’Ache une très amusante série de dessins intitulée « Variations sur le thème Patientez un peu ». L’un d’eux, portant pour titre particulier « Antichambre ministérielle », montrait un pauvre homme attendant (depuis fort longtemps, on le devinait à sa mine), assis non loin d’un huissier. J’en tirai ceci : 1o « Patience (se rapportant à l’attente) à antichambre ministérielle » ; 2o « Patience (à astiquer) à entiche ambre mine hystérique (mine qui se précipite vers… ambre, qui s’entiche de…) ». D’où l’appareil décrit de la page 45 à la page 53.

Les tableaux vivants (pages 75 et suivantes) sont construits sur des vers du Napoléon II de Victor Hugo. Mais ici il y a dans ma mémoire beaucoup de lacunes qui m’obligeront à mettre des points de suspension.

 

1o Oh revers oh leçon quand l’enfant de cet homme

2o Or effet herse oh le son……. séton

1o Eut reçu pour hochet la couronne de Rome

2o Ursule brochet lac Huronne drome (hippodrome)

1o Quand on l’eut revêtu d’un nom qui retentit

2o Carton hure œuf fétu………

1o Quand on eut pour sa soif posé devant la France

2o ….. pourchasse oie rose aide vent…

1o Un vase tout rempli du vin de l’espérance

2o sept houx rampe lit…. Vesper

 

D’où les « Ensorcelés du lac Ontario » et « Haendel écrivant sur sa rampe ».

Voici ce que je retrouve encore en fouillant dans ma mémoire :

1o « Rideau cramoisi » (titre d’une nouvelle de Barbey d’Aurevilly) ; 2o « Rit d’ocre à moisi » (Voir page 112).

1o « Les Inconséquences de monsieur Drommel » (titre d’un livre de Cherbuliez) ; 2o « Raisin qu’un Celte hante démon scie Eude Rome elle » (Voir pages 114 et 115).

1o « Charcutier » ; 2o « char qu’ut y est » (Voir page 106). 1o « Valet de pied » ; 2o « Va laide pie » (Voir page 26). Ces deux mots avaient été amenés, avec la préposition « à », par deux mots initiaux que j’ai oubliés.

Dans l’épisode de Fogar je me rappelle avoir employé « Mane Thecel Pharès » dont j’ai fait « manette aisselle phare » ; d’où le phare à manette qu’allume Fogar. Je me rappelle aussi que le mot Lupus (loup) était venu du mot Lupus (maladie).

 

Ce procédé, en somme, est parent de la rime. Dans les deux cas il y a création imprévue due à des combinaisons phoniques.

C’est essentiellement un procédé poétique.

Encore faut-il savoir l’employer. Et de même qu’avec des rimes on peut faire de bons ou de mauvais vers, on peut, avec ce procédé, faire de bons ou de mauvais ouvrages.

Locus Solus a été écrit ainsi. Mais là je ne me suis plus guère servi que du procédé évolué. C’est-à-dire que je tirais une suite d’images de la dislocation d’un texte quelconque, comme dans les exemples d’Impressions d’Afrique que j’ai cités en dernier. Une fois, le procédé y reparaît dans sa forme primitive avec le mot demoiselle considéré dans deux sens différents ; encore le second mot a-t-il subi une dislocation qui se rattache au procédé évolué :

1o Demoiselle (jeune fille) à prétendant ; 2o demoiselle (hie) à reître en dents.

Je me trouvais donc en face de ce problème : l’exécution d’une mosaïque par une hie. D’où l’appareil si compliqué décrit pages 35 et suivantes. C’était d’ailleurs le propre du procédé de faire surgir des sortes d’équations de faits (suivant une expression employée par Robert de Montesquiou dans une étude sur mes livres) qu’il s’agissait de résoudre logiquement. (On a fait beaucoup de jeux de mots sur Locus Solus ; Loufocus Solus, Cocus Solus, Blocus Solus ou les bâtons dans les Ruhrs, Lacus Salus (à propos du Lac Salé de Pierre Benoit), Locus Coolus, Coolus Solus (à propos d’une pièce de Romain Coolus), Gugus Solus, Locus Saoulus[1], etc. Il y en a un qui manque et qui, il me semble, méritait d’être fait, c’est Logicus Solus.)

Je sais que j’ajoutai à prétendant des mots dont je tirai tout ce qui se rapporte au reître ; je ne me souviens que du premier : prétendant refusé, dont je fis rêve usé (rêve flou) ; d’où le rêve du reître.

Je me rappelle aussi que je me suis servi de plusieurs vers de mon poème « La Source » (du volume La Vue). Mais ceci seulement est resté précis dans mon souvenir :

 

Elle commence tôt sa tournée asticote

Ailé coma… Saturne Élastique hotte

 

Avec un parti pris de rudesse ses gens

Ave cote part type rit des rues d’essai sauge. En (type des rues rit d’essai sauge)

 

Qui tous seraient

Qui toux sert

 

On trouvera dans l’épisode du coq Mopsus (pages 430 et suivantes) : ailé (le coq ailé) coma (immobile comme dans le coma) ; Saturne (mis en communication avec Saturne) ; puis la hotte élastique, l’ave ; puis (fin de la page 441) le rire provoqué chez Noël par Mopsus offrant une fleur de sauge à Faustine.

Le dé orné des inscriptions « L’ai-je eu, l’ai-je, l’aurai-je » vient du mot déluge (dé l’eus-je). Ici je mis « l’ai-je eu » au lieu de « l’eus-je », craignant que dé l’eus-je ne laissât transparaître le procédé.

Je ne me rappelle rien d’autre touchant Locus Solus.

Comme je l’ai dit, mes deux livres L’Étoile au Front et La Poussière de Soleils sont construits d’après ce même procédé. Je me rappelle notamment que, dans L’Étoile au Front, les mots « singulier » et « pluriel » m’ont donné « Saint Jules » et « pelure » dans l’épisode du pape saint Jules. (On pourrait d’ailleurs trouver dans mes papiers quelques feuilles où se trouve l’explication très claire de la façon dont j’ai écrit L’Étoile au Front et La Poussière de Soleils. On pourrait trouver aussi un épisode écrit tout de suite après Locus Solus et interrompu par la mobilisation de 1914 où il est question notamment de Voltaire et d’un site plein de lucioles ; ce manuscrit mériterait peut-être d’être publié.)

Il va sans dire que mes autres livres : La Doublure, La Vue et Nouvelles Impressions d’Afrique sont absolument étrangers au procédé.

Est également construit d’après le procédé un début de livre dont la composition existe à l’imprimerie Lemerre, 6, rue des Bergers (un épisode ayant Cuba pour théâtre).

Étrangères au procédé sont les poésies « L’Inconsolable » et « Têtes de Carton du Carnaval de Nice » ainsi que la poésie « Mon Âme » écrite à dix-sept ans et publiée dans le Gaulois du 12 juillet 1897.

Il ne faut pas chercher de rapports entre le livre La Doublure et le conte « Chiquenaude » ; il n’y en a aucun.


[1] J’ai découvert après la publication de mon livre qu’il existe sur la planète Mars un lac appelé . Solis Lacus.



viernes, 19 de enero de 2024

Remy de Gourmont: Los maestros de Balzac

LOS MAESTROS DE BALZAC

     En Vendôme, en Tours, en París, Balzac sólo parece haber hecho estudios bastante mediocres, cosa en la cual padeció el destino común. Bajo el Primer Imperio, los colegios públicos o privados eran numerosos, pero estaban mal dotados de buenos profesores. Las guerras y los constantes reclutamientos no permitían la renovación de la plantilla: los ancianos se pasaban la vida enseñando a los niños, distraídos por el ruido de los cañones, una ciencia antigua y una historia corrompida por el despotismo imperial. Fue necesaria la Restauración para llevarle un poco de juventud y libertad a ese mundo académico que tanto iba a florecer bajo la Monarquía de Julio. Como sus maestros no ejercían influencia alguna sobre él, Balzac, ávido de conocimientos, se buscó otros nuevos. Comenzó a leer todo lo que le caía en las manos. Mal orientado, hizo las más tristes elecciones, pues sus iniciadores literarios parecen haber sido Pigault-Lebrun y Ducray-Duminil, es decir dos novelistas de singular bajeza intelectual y moral. Ese azar dejó en Balzac una mancha que nunca se borró y que permanece visible incluso en sus obras más bellas y más sanas.

     Pigault-Lebrun era burlón y libertino; Ducray-Duminil era sentimental y sombrío. Compartían el favor popular y, mientras los escritos de Chateaubriand y Madame de Staël hacían pensar a las mentes sólidas, estos dos novelistas populares envenenaban a un público crédulo y dócil. El primero fue continuado por Paul de Kock, que hizo las delicias de Renan y Francisque Sarcey. El segundo, junto con Anne Radcliffe y Pixérécourt, es el antepasado de esos famosos folletinistas, algunos de los cuales todavía les parecen vivos a los lectores de más de un periódico, grande o pequeño. El tema casi único de Ducray-Duminil es la inocencia perseguida, finalmente vengada, y a la que le son restituidos sus derechos; esto es lo que sigue triunfando en los teatros de la Porte Saint-Martin y “lo que da dinero”. Los títulos de algunas de sus novelas se recuerdan por su extravagancia: “Cœlina o la hija del misterio”; “Jacques y Georgette o los niños de las montañas de Auvernia”; “Victor o el hijo de la selva”, etc.

     Pixérécourt se ocupaba de teatro. Se lo llamaba el “Corneille del melodrama”, perífrasis que quizá debería haberse reservado para el autor de “Angelo, tirano de Padua”. El teatro romántico surgió tanto de Pixérécourt como de Shakespeare. Pero, ¿de dónde surgió Pixérécourt? De Sébastien Mercier. ¿Y Mercier? De un Shakespeare mal entendido. “El peregrino blanco”, de ese ilustre Pixérécourt, tuvo más de mil quinientas representaciones. Nuestros grandes éxitos de hoy ni siquiera se acercan a eso; no llegan ni a la mitad.

     Bajo la Revolución y el Imperio, hubo una agitación tal, y luego un letargo tal, que fueron necesarias las drogas más violentas. A la nueva democracia, los escritores franceses no le parecieron lo suficientemente tontos.  Hubo quienes fueron buscar a Inglaterra a Anne Radcliffe y se embelesaron con Los misterios del castillo de Udolfo y El confesionario de los penitentes negros, novelas que son modelos perfectos tanto de locura sanguinaria como de frenesí anticatólico. Se decubrió a Lewis y a su Monje, a Maturin y a su Melmoth, producciones no tan bajas, lo que sembró ideas falsas. Durante toda su vida, Balzac estuvo obsesionado por Melmoth, una especie de Judío Errante cuyo destino es vivir eternamente, siempre que de vez en cuando le entregue un alma al diablo. Fue de El Monje de donde Mérimée tomó algunos de sus cuentos; La Venus de Ille, por ejemplo, se inspira en el episodio de la “Monja sangrienta”, que otros han utilizado. También fue en El Monje donde Victor Hugo descubrió a su Frollo de Nuestra Señora de París y la romanza de la “bella y tierna Imogenia”, que forma un capítulo de Los Miserables.

    “Tales son, por inverosímil que parezca, las obras que inspiraron a Balzac al comienzo de su carrera; tales fueron, dice A. Le Breton, en su libro sobre Balzac, sus primeros modelos”.

    El gusto literario de este gran creador de tipos humanos era tan incierto que encontraba “admirable” las novelas de Anne Radcliffe, que compara las de Lewis con La Cartuja de Parma, que dice que Maturin es “uno de los mayores genios de Europa” y que lo cita entre Molière y Gœthe. Estas debilidades del juicio de Balzac nos hacen comprender las que nos chocan en la Comedia Humana, donde, junto a estudios serios o amenos, hay relatos pueriles o absurdos, imaginaciones locas, observaciones banales. No hay que darles a las primeras obras de Balzac más importancia de la que él mismo les atribuía, calificándolas de “aventuras de literatura commercial”; sin embargo, como muy bien dice Le Breton, esas primeras novelas prefiguran una parte, al menos, de su obra futura; no hay una línea divisoria absolutamente clara entre las dos series, ya que varias de las obras calificadas “de juventud” fueron reescritas después como novelas que no estropean la Comedia Humana. Hasta el final, el genio de Balzac siguió siendo oscilante; su imaginación, que ningún gusto templaba, lo superaba con demasiada frecuencia, y podía escribir, el mismo año, esa tontería que es Ferragus y esa bella obra que es Eugénie Grandet.

    El principal interés de esas obras de juventud es demostrar que los primeros maestros literarios de Balzac fueron efectivamente los novelistas populares de su época, y que desde el principio su ambición fue competir con un Ducray-Duminil o una Radcliffe. Veamos La heredera de Birague, una transposición de Cœlina o la hija del misterio a la regencia de Catalina de Médicis. Como Cœlina, la inocente Aloyse es perseguida por un facineroso y protegida por un noble anciano. Por aquí y por allá vemos trampillas, apariciones, bóvedas, esqueletos, puñales, horcas, todo entremezclado con picardías al estilo de Pigault-Lebrun. Veamos El hombre de cien años: una imitación “casi divertida” de Melmoth, dice Le Breton. El casi no está demás. Veamos El vicario de las Ardenas: es El Monje.

     ¡Curiosas novelas, en las que vemos al pirata Argow matar a un toro con un alfiler envenenado, en las que encontramos a las “hermanas de Ofelia” cavando sus propias tumbas, a las que serán arrojadas por la desesperación, en las que jefes de bandoleros disfrazados frecuentan los salones de la alta sociedad, en las que, a cada paso, encontramos personas degolladas ahogadas en su propia sangre!

    Uno se pregunta, sin embargo, si esas costumbres violentas y alocadas son del todo imaginarias, si no contienen, al menos, un reflejo de la realidad. ¿No vimos degollamientos, y sangre a borbotones, durante los años revolucionarios? ¿No había bandidos por todas partes, disfrazados o no? ¿No había escondites en las casas? ¿No se atracaban las diligencias? ¿No estaban las imaginaciones y las voluntades igualmente fuera de control? Creo que las novelas populares de esa época no hicieron más que distorsionar los hechos reales amalgamándolos con lo fantástico. En el desconcierto de creencias y tradiciones, la credulidad se había desarrollado en extremo y, además, después de lo que habíamos visto, ¿qué podía resultar increíble? El rey ha muerto, dijo un cortesano (refiriéndose a Luis XIV), después de esto, se puede creer cualquier cosa. Era un razonamiento de este tipo el que hacía el público, abalanzándose sobre los misterios más idiotas y locos. En 1820 apareció un libro que se ha vuelto, creo, muy difícil de encontrar, que resume en sí mismo todos los horrores de las novelas que se leían en la época en que Balzac escribía Argow el pirata. Su título dispensa de cualquier análisis; aquí está: “Las sombras sangrientas, fúnebre galería de prodigios, sucesos maravillosos, apariciones nocturnas, sueños espantosos, delitos misteriosos, fenómenos terribles, crímenes históricos, cadáveres que se mueven, cabezas ensangrentadas y animadas, venganzas atroces y combinaciones criminales, etc. Una colección apta para provocar fuertes emociones de terror”.

    En lugar de capítulos, la obra se divide en “sombras”. La séptima sombra se titula: “El falso capuchino, o la cabeza ensangrentada y andante, historia verdadera”. El frontispicio, que es un grabado a la manera lúgubre, representa a una joven que lee en la cama y que de pronto se aterroriza por apariciones o visiones. Una especie de cocodrilo trepa por la colcha. Por encima de la cabeza de la dama, una mano se introduce entre las cortinas, sosteniendo un puñal. Todo tipo de animales fantásticos se agitan en la habitación. En la parte inferior de la estampa hay un reloj de arena, una guadaña, huesos, una calavera, sables y pistolas. Esa joven es una buena representación de la lectora de aquella época, que hojea antes de dormirse un libro que “le provoca fuertes emociones de terror”, La heredera de Birague, por ejemplo.

    A partir de 1829, Balzac empieza a abandonar el relato fantástico; escribe Los Chuanes. Durante el año siguiente, entre los libros que prepara se encuentra La piel de zapa, que es efectivamente un relato fantástico, pero casi razonable, más bien un relato simbólico. Su amor por lo maravilloso y misterioso nunca lo abandonará del todo. Moderará a Radcliffe con Walter Scott y a Maturin con Fenimore Cooper, pero sin olvidar a sus primeros maestros. Le Breton encontró huellas del Joven islandés, de Maturin, incluso en El lirio en el valle y en Béatrix. En cuanto a los horrores, el satanismo, el encantamiento, los reconocimientos milagrosos, “las venganzas atroces y las astucias del crimen”, como dice el autor de Sombras sangrientas, se las puede encontrar en casi todas partes, incluso en las obras más sensatas y más lógicamente conducidas de Balzac, incluso en la admirable Prima Bette.

     En Argow el Pirata, ya había seguido el argumento de La prisión de Edimburgo, la conversión de un bandolero, purificado por el amor, idea byroniana, excesivamente romántica, de la que Victor Hugo había hecho Bug Jargal, Nodier, Jean Sbogar, Pixérécourt, El mirador, de la que muchos otros sacarían melodramas, y Dostoievski Crimen y Castigo. En muchas de sus novelas de la madurez podemos seguir las huellas de la gran impresión que le causaron las obras de Walter Scott; las encontramos en Los Chuanes, en Ursule Mirouët, cuyo comienzo recuerda al de El anticuario, y en El médico de campo.

     Le Breton dice que los usureros, abogados y banqueros de Balzac parecen ser a veces, más que parisinos, implacables mohicanos, y cree que la lectura asidua de Fenimore Cooper no le resultó muy favorable al autor de Gobseck. Es posible, pero difícil de probar, y el propio Le Breton ha renunciado a ello. Las influencias de los novelistas ingleses del siglo XVIII, Richardson, Godwin, Goldsmith y Sterne, por los que profesaba una admiración verdaderamente excesiva, son más evidentes en el Balzac de la segunda época. Pero ¿cómo habría podido Balzac escapar al contagio cuando, durante más de sesenta años, la literatura francesa había seguido tan humildemente los impulsos procedentes de Inglaterra? El romanticismo de Balzac tenía orígenes ingleses, como los de Hugo, como los de Vigny. Nuestros poetas y narradores habían escapado de Young sólo para quedar sometidos a Thomas Moore y Walter Scott; se habían liberado de Ossian sólo para quedar sometidos a la tiranía de Byron.

    Balzac fue, sin embargo, uno de los primeros en desprenderse del arnés anglo-romántico. El auxilio provino de tres fuentes: de la vida, que había sido dura con él; de la tradición francesa, que subsistía, aunque de modo bastante humilde, en el teatro cómico; y, finalmente, de los auténticos clásicos, a los que finalmente regresó.

    Hablar del impacto de la vida de Balzac, ya sea íntima, comercial o literaria, en su obra, resulta inútil. Esas comparaciones se han hecho cientos de veces, y todo el mundo sabe que la quiebra de Birotteau, el perfumista, le debe más de un rasgo a la quiebra de Balzac, el impresor. Será más inesperado indicar, con Le Breton, lo que Balzac le debe a Scribe. Le debe ese gusto por poner en escena a gente humilde, a burgueses mediocres; le debe varias escenas de César Birotteau (el famoso “aceite de Macasar” es una invención de Scribe), del Baile de Sceaux, de Un gran hombre de provincias. Picard había escrito una comedia al estilo de Turcaret; Balzac la recordó en su Mercadet, en La casa Nucingen. Por último, tomó tantas cosas de Henry Monnier que es posible que se pudiera hacer un volumen con ellas, si tal cosa valiera la pena. Sin entrar en detalles, podemos decir que el realismo balzaciano proviene realmente de Henry Monnier. Para convencerse de ello, basta con comparar, como aconseja Le Breton, las Escenas populares y las Escenas de la República. Le Breton aconseja comparer las Escenas populares y las Pequeñas miserias humanas con las Pequeñas miserias de la vida conyugal, Los empleados y Los pequeñoburgueses.

     El médico de campo y Eugénie Grandet datan de 1833. Es a partir de esa época cuando a veces, al pensar en Balzac, se mencionan los nombres de La Bruyère y Molière. Rabelais fue también uno de sus maestros, pero no el que le fue más útil, ya que sólo sirvió para reforzar su gusto natural por lo grosero, lo desordenado y lo burlesco.

    Balzac murió a los cincuenta y un años, y llevaba tres sin escribir. Fue un autor tardío, que apenas había concebido nada que pudiera admitirse antes de los treinta años. Fue también un espíritu nebuloso, y también su obra es una obra nebulosa, un hermoso río en el que desembocan demasiados ríos envenenados. La vida literaria de Balzac fue una lucha perpetua contra las malas influencias, como su vida social lo fue contra la mala suerte.

REMY DE GOURMONT
Promenades littéraires, Deuxième série

Traducción, para Literatura & Traducciones, de Miguel Ángel Frontán 

 

LES MAÎTRES DE BALZAC

     BALZAC ne semble avoir fait, à Vendôme, à Tours, à Paris, que d’assez médiocres études, en quoi il subit la destinée commune. Les collèges, publics ou privés, sous le premier Empire, étaient nombreux, mais mal pourvus de bons professeurs. Les guerres, les perpétuelles levées d’hommes ne permettaient pas le renouvellement du personnel : des vieillards achevaient de vivre en enseignant à des enfants, distraits par le bruit du canon, une science ancienne et une histoire corrompue par le despotisme impérial. Il fallut la Restauration pour mettre un peu de jeunesse et de liberté dans ce monde universitaire qui devait, sous la Monarchie de Juillet, s’épanouir si largement. Ses maîtres n’ayant eu sur lui nulle influence, Balzac, qui était avide de savoir, en chercha de nouveaux. Il se mit à lire tout ce qui était à portée de sa main. Mal guidé, il fit les choix les plus tristes, car ses initiateurs littéraires semblent bien avoir été Pigault-Lebrun et Ducray-Duminil, c’est-à-dire deux romanciers d’une singulière bassesse intellectuelle et morale. Balzac, de ce hasard, garda une tache qui ne s’effaça jamais et qui reste visible même sur ses œuvres les plus belles et les plus saines.

    Pigault-Lebrun était goguenard et libertin ; Ducray-Duminil était sentimental et ténébreux. Ils se partageaient la faveur populaire, et, pendant que les écrits de Chateaubriand et de Mme de Staël faisaient réfléchir les intelligences solides, ces deux romanciers populaires empoisonnaient un public crédule et docile. Le premier s’est continué par Paul de Kock, qui faisait les délices de M. Renan et celles de Francisque Sarcey. Le second est, avec Anne Radcliffe et Pixérécourt, l’ancêtre de ces célèbres feuilletonistes, dont quelques-uns semblent encore vivants aux lecteurs de plus d’un journal, grand ou petit. Le thème presque unique de Ducray-Duminil est l’innocence persécutée et enfin vengée et rétablie dans ses droits ; c’est encore cela qui triomphe à la Porte Saint-Martin et qui « fait de l’argent ». On a retenu, pour leur drôlerie, les titres de quelques-uns de ses romans : « Cœlina ou l’Enfant du mystère ; Jacques et Georgette ou les Petits Montagnards auvergnats ; Victor ou l’Enfant de la forêt, etc… »

     Pixérécourt opérait au théâtre. On l’appelait le « Corneille du mélodrame », périphrase qu’il aurait peut-être fallu réserver pour l’auteur d’Angelo, tyran de Padoue. Le théâtre romantique est sorti de Pixérécourt autant que de Shakespeare. Mais d’où sortait Pixérécourt ? De Sébastien Mercier. Et Mercier ? De Shakespeare mal compris. Le Pèlerin blanc, de cet illustre Pixérécourt, eut plus de quinze cents représentations. Nos grands succès d’aujourd’hui n’atteignent pas cela ; il s’en faut de la moitié.

    Il y eut, sous la Révolution et sous l’Empire, une telle trépidation, puis un tel abrutissement, que les drogues les plus violentes furent nécessaires. Les écrivains français ne semblèrent pas à la démocratie nouvelle assez insensés. On alla chercher en Angleterre Anne Radcliffe et on s’enivra aux Mystères du château d’Udolphe, au Confessionnal des pénitents noirs, romans qui sont des modèles parfaits à la fois de folie sanguinaire et de frénésie anticatholique. On découvrit Lewis et son Moine, Maturin et son Melmoth, productions moins basses, qui firent illusion. Balzac demeura toute sa vie hanté par Melmoth, sorte de Juif Errant dont le destin est de vivre éternellement, à condition de livrer de temps en temps une âme au diable. C’est dans Le Moine que Mérimée a pris quelques-uns de ses contes ; La Vénus d’Ille, par exemple, lui fut inspirée par l’épisode de la « Nonne sanglante », que d’autres ont utilisé. C’est aussi dans Le Moine que Victor Hugo a découvert son Frollo de Notre-Dame-de-Paris et la romance de la « belle et tendre Imogène », qui forme un chapitre des Misérables.

    « Tels sont, si invraisemblable que la chose puisse paraître, les œuvres dont Balzac s’est inspiré au début de sa carrière ; tels ont été, dit M. A. Le Breton, dans son livre sur Balzac, ses premiers modèles. »

     Le goût littéraire de ce grand créateur de types humains était si incertain qu’il trouvait « admirables » les romans d’Anne Radcliffe, qu’il compare ceux de Lewis à La Chartreuse de Parme, qu’il appelle Maturin « un des plus grands génies de l’Europe » et qu’il le cite entre Molière et Gœthe. Ces défaillances dans le jugement de Balzac font comprendre celles qui nous choquent dans la Comédie humaine, où, à côté d’études sérieuses ou agréables, il y a des récits puérils ou saugrenus, des imaginations folles, des observations basses. Il ne faut pas donner aux œuvres de jeunesse de Balzac plus d’importance qu’il ne leur en attribuait lui-même, les appelant « des entreprises de littérature marchande » ; cependant, comme le dit fort bien M. Le Breton, ces premiers romans annoncent une partie, tout au moins, de l’œuvre future ; il n’y a pas entre les deux séries une démarcation absolument nette, plusieurs de ces œuvres qualifiées « de jeunesse » ayant été écrites après tels romans qui font bonne figure dans la Comédie humaine. Jusqu’à la fin, le génie de Balzac restera oscillant ; son imagination, qu’aucun goût ne tempère, l’emportera trop souvent, et il écrira, la même année, cette niaiserie, Ferragus, et cette belle chose, Eugénie Grandet.

    L’intérêt principal des œuvres de jeunesse est de prouver que les premiers maîtres littéraires de Balzac furent bien les romanciers populaires de son époque et qu’au premier moment toute son ambition fut de se mesurer avec un Ducray-Duminil ou une Radcliffe. Voici L’Héritière de Birague ; ce n’est qu’une transposition sous la régence de Catherine de Médicis de Cœlina ou l’enfant du mystère. L’innocente Aloyse est, comme Cœlina, persécutée par un scélérat et protégée par un noble vieillard. On voit, ici et là, des trappes, des apparitions, des caveaux, des squelettes, des poignards, des potences, le tout entremêlé de gaillardises à la Pigault-Lebrun. Voici Le Centenaire : c’est une imitation de Melmoth « presque amusante », dit M. Le Breton. Presque n’est pas de trop. Voici Le Vicaire des Ardennes : c’est Le Moine.

    Les singuliers romans, où l’on voit Argow le pirate tuer un taureau d’une piqûre d’épingle empoisonnée, où l’on rencontre, en se promenant, les « sœurs d’Ophélie » creusant elles-mêmes la tombe où le désespoir va les coucher, où des chefs de brigands déguisés fréquentent les salons du meilleur monde, où l’on côtoie à chaque pas des égorgés noyés dans leur sang !

    On se demande, pourtant, si ces mœurs violentes et folles sont totalement imaginaires, si elles ne contiennent pas, au moins, un reflet de la réalité. Des égorgements, n’en avait-on pas vu, et du sang à flots, pendant les années révolutionnaires ? Des bandits, déguisés ou non, n’y en avait-il point partout ? Est-ce que les maisons n’avaient point des cachettes ? Est-ce qu’on n’arrêtait point les diligences ? Est-ce que les imaginations et les volontés n’étaient pas également détraquées ? Je crois que le roman populaire de cette époque ne fit que déformer des éléments réels en les amalgamant avec du fantastique. Dans le désarroi des croyances et des traditions, la crédulité s’était singulièrement développée et, d’ailleurs, après ce qu’on avait vu, que restait-il d’incroyable ? Le roi est mort, disait un courtisan (il s’agissait de Louis XIV), après cela, on peut tout croire. C’est un raisonnement de ce genre que se faisait le public, en se ruant vers les mystères les plus bêtes et les plus fous. Un livre devenu, je pense, fort rare, parut en 1820, qui résume à lui seul tout ce qu’il y a d’horreurs dans les romans qu’on lisait au temps où Balzac écrivait Argow le Pirate. Son titre dispense de toute analyse ; le voici :

   « Les Ombres sanglantes, galerie funèbre de prodiges, événements merveilleux, apparitions nocturnes, songes épouvantables, délits mystérieux, phénomènes terribles, forfaits historiques, cadavres mobiles, têtes ensanglantées et animées, vengeances atroces et combinaisons du crime, etc. Recueil propre à causer les fortes émotions de la terreur. »

    Au lieu de chapitres, l’ouvrage est divisé en « ombres ». Les septièmes ombres sont intitulées : « Le faux capucin, ou la tête sanglante et mobile, histoire véritable. » Le frontispice, qui est une gravure à la manière noire, représente une jeune femme lisant dans son lit et soudain terrifiée par des apparitions ou des visions. Une sorte de crocodile grimpe le long des couvertures. Au-dessus de la tête de la dame une main s’avance entre les rideaux, tenant un poignard. Toutes sortes de bêtes fantastiques s’agitent dans la chambre. Au bas de l’estampe on voit un sablier, une faux, des ossements, une tête de mort, des sabres et des pistolets. Cette jeune femme représente assez bien la lectrice de ce temps-là, feuilletant avant de s’endormir un livre « propre à lui donner les fortes émotions de la terreur », L’Héritière de Birague, par exemple.

    À partir de 1829, Balzac commence à délaisser le fantastique ; il écrit Les Chouans. Pendant l’année suivante, parmi les livres qu’il prépare figure La Peau de chagrin, qui est bien un conte fantastique, mais presque raisonnable, plutôt un conte symbolique. L’amour du merveilleux et du mystérieux ne l’abandonnera jamais complètement. Il tempérera Radcliffe par Walter Scott et Maturin par Fenimore Cooper, mais sans oublier ses premiers maîtres. M. Le Breton a retrouvé des traces du Jeune Islandais, de Maturin, jusque dans Le Lys dans la vallée et dans Béatrix. Quant aux horreurs, au satanisme, à la féerie, aux reconnaissances miraculeuses, « aux vengeances atroces et aux combinaisons du crime », comme dit l’auteur des Ombres sanglantes, on en relève un peu partout, même dans les œuvres de Balzac les plus sages et les plus logiquement menées, même dans l’admirable Cousine Bette.

    Il avait déjà, dans Argow le Pirate, suivi la donnée de La Prison d’Édimbourg, la conversion d’un brigand, purifié par l’amour, idée byronienne, excessivement romantique, dont Victor Hugo avait fait Bug Jargal, Nodier, Jean Sbogar, Pixérécourt, Le Belvédère, dont bien d’autres tireront des mélodrames et Dostoïevski Crime et châtiment. On suit, dans un très grand nombre de ses romans de l’âge mûr, les traces de la grande impression que faisaient sur lui les œuvres de Walter Scott ; on les trouve dans Les Chouans, dans Ursule Mirouët, dont le début rappelle celui de L’Antiquaire, dans Le Médecin de campagne.

    M. Le Breton dit que les usuriers, les avoués, les banquiers de Balzac semblent parfois, plutôt que des Parisiens, d’implacables Mohicans, et il croit que la fréquentation de Fenimore Cooper n’a pas été très favorable à l’auteur de Gobseck. C’est possible, mais difficile à prouver, et aussi bien M. Le Breton lui-même y a renoncé. Plus sensibles, dans le Balzac de la seconde manière, sont les influences des romanciers anglais du dix-huitième siècle, Richardson, Godwin, Goldsmith, et Sterne, pour lequel il professait une admiration vraiment excessive. Mais comment Balzac aurait-il échappé à la contagion, alors que, depuis plus de soixante ans, la littérature française suivait si humblement les impulsions venues d’Angleterre ? Le romantisme de Balzac a des origines anglaises comme celui de Hugo, comme celui de Vigny. Nos poètes et nos conteurs n’avaient échappé à Young que pour subir Thomas Moore et Walter Scott ; ils ne s’étaient libérés d’Ossian que pour subir la tyrannie de Byron.

   Balzac fut cependant un des premiers à se débarrasser du harnais anglo-romantique. Le secours lui vint de trois côtés : de la vie, qui lui avait été dure, de la tradition française, qui se perpétuait, assez humble, d’ailleurs, dans le théâtre comique, enfin des classiques véritables auxquels il finit par revenir.

    Du retentissement de la vie de Balzac, intime, commercial ou littéraire, dans son œuvre, il est inutile de parler. Ces rapprochements ont été faits cent fois et tout le monde sait que la faillite de Birotteau, parfumeur, doit plus d’un trait à la faillite de Balzac, imprimeur. Il sera plus inattendu d’indiquer, avec M. Le Breton, ce que Balzac doit à Scribe. Il lui doit ce goût de mettre en scène de petites gens, de médiocres bourgeois ; il lui doit plusieurs scènes de César Birotteau (la célèbre « huile de Macassar » est une invention de Scribe), du Bal de Sceaux, d’Un grand homme de province. Picard avait écrit une comédie dans le genre de Turcaret ; Balzac s’en est souvenu dans son Mercadet, dans La Maison Nucingen. Enfin, il a pris tant de choses à Henry Monnier qu’il semble qu’on en ferait un volume, si cela valait la peine. Sans entrer dans le détail, on peut dire que c’est d’Henry Monnier que date réellement le réalisme balzacien. Il suffit, pour s’en convaincre, de comparer, comme le conseille M. Le Breton, les Scènes populaires et les Petites Misères humaines aux Petites Misères de la vie conjugale, aux Employés, aux Petits Bourgeois.

    Le Médecin de campagne et Eugénie Grandet sont de 1833. C’est à partir de ce moment que l’on prononce parfois, en songeant à Balzac, les noms de La Bruyère et de Molière. Rabelais aussi fut un de ses maîtres, mais non pas celui qui lui fut le plus utile, car il ne servit qu’à renforcer son goût naturel pour le grossier, le désordonné et le drôlatique.

    Balzac est mort à cinquante et un ans, et depuis trois ans, il n’écrivait plus. C’était un esprit tardif et qui n’avait presque rien conçu d’avouable avant l’âge de trente ans. C’était aussi un esprit trouble, et son œuvre aussi est une œuvre trouble, beau fleuve où venaient se déverser trop de rivières empoisonnées. La vie littéraire de Balzac fut une perpétuelle lutte contre les mauvaises influences, comme sa vie sociale, contre les mauvaises fortunes.




domingo, 7 de enero de 2024

Raymond Roussel: Cómo escribí algunos de mis libros (Primera parte)

NOTA ACLARATORIA: La traducción del presente texto de Raymond Roussel requiere conservar el original en francés de los múltiples ejemplos con los que el autor explica su peculiar método compositivo. En tales casos, damos a continuación de los mismos, y entre corchetes, su correspondiente versión en español. Así, la frase: “Parquet (plancher) à chevilles (chevilles de pied) ; 2o parquet (d’agents de change) à chevilles (de vers)”, en la que Roussel expone los dos sentidos en que interpreta la combinación “parquet à chevilles”, queda en español: “Parquet (piso) à chevilles (tobillos del pie) [parqué, entarimado / tobillos: entarimado con o para tobillos] ; 2o parquet (de operadores bursátiles) à chevilles (de versos) [parqué / ripios: parqué con ripios]”, donde, como se ve, se da entre corchetes, en primer lugar, la traducción de cada término, y luego la traducción o interpretación de la combinación misma.

El texto completo de Cómo escribí puede descargarse, en formato epub, en el sitio de Internet Archive.


CÓMO ESCRIBÍ ALGUNOS DE MIS LIBROS

(Primera parte)

A mi amiga Charlotte Dufrène

 

Siempre he tenido la intención de explicar de qué modo escribí algunos de mis libros (Impresiones de África, Locus Solus, La estrella en la frente y El polvo de soles).

Se trata de un procedimiento muy especial. Y me parece que es mi deber revelarlo, ya que tengo la impresión de que algunos escritores del porvenir podrían explotarlo, quizás, de manera fructífera.

Ya desde muy joven yo escribía cuentos de unas pocas páginas empleando este procedimiento,

Elegía dos palabras casi iguales (como en el caso de los metagramas). Por ejemplo, billard [billar] y pillard [saqueador, bandido]. Luego añadía a ellas palabras iguales pero tomadas en dos sentidos diferentes, obteniendo así dos frases casi idénticas.

En en caso de billard y pillard, las dos frases que obtuve fueron éstas:

1o Les lettres du blanc sur les bandes du vieux billard…

2o Les lettres du blanc sur les bandes du vieux pillard.

En la primera, “lettres” se tomaba en el sentido de “signos tipográficos”, “blanc” en el sentido de “cubo de tiza” y “bandes” en el sentido de “bordes” [Las letras del cubo de tiza en los bordes —las bandas— del viejo billar].

En la segunda, “lettres” se tomaba en el sentido de “misivas”, “blanc” en el sentido de “hombre blanco” y “bandes” en el sentido de “hordas guerreras” [Las cartas del hombre blanco acerca de las bandas —las pandillas— del viejo bandido].

Una vez halladas las dos frases, la tarea consistía en escribir un cuento que pudiese comenzar con la primera y terminar con la segunda.

Y era de la resolución de este problema de donde yo obtenía todos mis materiales.

En el cuento en cuestión había un blanc (un explorador) que, con el título de “Entre los negros”, había publicado en forma de lettres (misivas) un libro en el que se hablaba de las bandes (hordas) de un bandido (rey negro).

Al principio se veía a alguien que escribía con un blanc (cubo de tiza) lettres (signos tipográficos) en las bandes (bandas, bordes) de un billar. Esas letras, en forma criptográfica, componían la frase final: “Las cartas del hombre blanco acerca de las bandas del viejo ladrón”, y el cuento entero se apoyaba en la historia de un acertijo basado en los relatos epistolares del explorador.

Luego mostraré que en este cuento se encontraba toda la génesis de mi libro Impresiones de África, escrito unos diez años más tarde.

Se encontrarán tres ejemplos muy claros de este procedimiento de creación basado en dos frases casi idénticas pero de sentido diferente:

1° En “Chiquenaude” [Papirotazo], cuento publicado por Alphonse Lemerre hacia 1900.

2° En “Nanon”, cuento publicado en el Gaulois du dimanche hacia 1907.

3° En “Una página del folclore bretón”, cuento publicado en el Gaulois du dimanche hacia 1908.

En lo concerniente a la génesis de Impresiones de África, la misma consiste, pues, en una relación entre la palabra billard y la palabra pillard. El pillard [bandido] es Talou; las bandas son sus hordas guerreras; el blanco es Carmichaël (la palabra lettres no se conservó).

Ampliando a continuación el procedimiento, busqué nuevas palabras relacionadas con la palabra billard, siempre para tomarlas en un sentido distinto del que se presentaba en primer lugar, lo que cada vez me brindaba una creación adicional.

Así, queue [cola, palo o taco] de billard me dio la túnica con cola de Talou. Un taco de billar lleva a veces la cifra (iniciales) de su dueño; de allí proviene la cifra (número) marcada en dicha cola.

Busqué una palabra que pudiese añadir a la palabra bandes y pensé en viejas bandas en las que se hubiesen hecho reprises [zurcidos] (sentido de trabajo de aguja). Y la palabra reprises [repeticiones], en su sentido musical, me proporcionó la Jéroukka, esa epopeya que cantan las bandes (hordas guerreras) de Talou, y cuya música consiste en repeticiones continuas de un breve motivo.

Buscando una palabra para añadir a blanc, pensé en la colle [cola, pegamento] que adhiere el papel a la base del cubo de tiza. Y la palabra colle [castigo —en la escuela] tomada en el sentido (que tiene en la jerga escolar) de pena o sanción, me proporcionó las tres horas de castigo infligidas al blanc (Carmichaël) por Talou.

Abandonando entonces el dominio de la palabra billard, continué según el mismo método. Elegía una palabra y la unía a otra mediante la preposición à; y esas dos palabras, tomadas en un sentido distinto del primitivo, me proporcionaban una creación nueva. (Era, por otra parte, esa misma preposición à la que me había servido para aquello de lo que acabo de hablar: queue à chiffre [taco con cifra/cola con cifra], bandes à reprises [bandas con zurcidos/bandas con repeticiones], bandes à colle [bandas con pegamento/bandas que aplican castigos]). Debo decir que este primer trabajo era difícil y ya me llevaba mucho tiempo.

Citaré algunos ejemplos:

Tomaba la palabra palmier y decidía considerarlo en dos sentidos: el sentido de gâteau [pastel, galleta] y el sentido de arbre [árbol]. Considerándola en el sentido de gâteau, trataba de asociarla mediante la preposición à a otra palabra que pudiese ser tomada también en dos sentidos diferentes; obtenía así (y este era, repito, un grande y largo trabajo) palmier (palmera —galleta) à restauration [industria restaurantera] (restaurante en que se sirven pasteles o galletas); lo que por otra parte me daba palmier [palmera —árbol] à restauration [restauración] (sentido de restablecimiento de una dinastía en un trono). De allí nació la palmera de la plaza de los Trofeos consagrada a la restauración de la dinastía de los Talou.

Estos son otros ejemplos:

Roue (sentido de rueda de un vehículo) à caoutchouc (materia elástica) [rueda / caucho: rueda de caucho]; 2° roue  (sentido de persona orgullosa que hace la rueda [como el palomo para seducir a la hembra o el pavo real al desplegar su cola]) à caoutchouc [rueda / árbol de caucho: orgulloso de árbol de caucho]. De donde sale el árbol de caucho de la plaza de los Trofeos en que Talou va a “hacer la rueda” poniendo el pie sobre el cadáver de su enemigo.

Maison (edificio) à espagnolettes (cerrojos de ventana) [casa / fallebas: casa con cerrojos de ventana]; 2° maison (sentido de casa soberana) à espagnolettes (pequeñas españolas) [casa / jóvenes españolas: casa de jóvenes españolas]. De donde salen las dos jóvenes gemelas españolas de las que desciende el linaje de los Talou-Yaour.

Baleine (mamífero marino) à îlot (pequeña isla) [ballena / islote: ballena de islote]; 2° baleine (lámina) à ilote (esclavo espartano[1]) [ballena / ilota: ballena de ilota]; 1° duel à accolade (dos adversarios que se reconcilian después del duelo y se abrazan en el terreno) [duelo / abrazo: duelo con abrazo]; 2° duel (tiempo de verbo griego) à accolade (signo tipográfico) [dual / llave: dual con llave]; 1° mou (individuo abúlico) à raille (aquí pensé en un colegial perezoso del que sus compañeros se burlan por su incapacidad) [flojo / railler, burlarse de’: flojo del que se burlan]; 2° mou (sustancia culinaria) à rail (riel de ferrocarril) [bofe / riel: bofe para rieles]. Estos tres últimos apareamientos de palabras me dieron la estatua del ilota, hecha con ballenas de corsé, que rueda sobre rieles hechos de bofe de ternero y que tiene en su base una inscripción relativa al tiempo dual de un verbo griego.

Revers (solapa de un traje) à marguerite (flor que se pone en un ojal, en la solapa de un traje) [solapa / margarita: solapa con margarita]; 2° revers (derrota militar) à Marguerite (nombre de mujer) [revés / Margarita: revés con/de Margarita]; de donde sale la batalla del Tez perdida por Yaour disfrazado de la Margarita de Fausto.

Métier (ocupación) à aubes (auroras) [oficio, trabajo / albas: trabajo matinal]. Pensé en un trabajo que obliga a levantarse muy temprano; 2° métier (para tejer) à aubes (paletas de ruedas hidráulicas) [telar / paletas: telar con paletas]; de donde salió el telar instalado sobre el Tez.

1o Cercle (redondel) à rayons (trazos geométricos) [círculo / rayos: círculo con rayos]; 2o cercle (club) à rayons (rayos de gloria) [círculo / rayos: círculo de rayos]; de donde sale el Club de los Incomparables.

1o Veste (prenda de vestir) à brandebourgs (pasamanerías) [saco, chaqueta / alamares, brandeburgos: chaqueta con alamares] ; 2o veste (fracaso) à Brandebourg (electores de Brandeburgo) [chasco / Brandeburgo: chasco de Brandeburgo]; de donde sale la conferencia de Juillard (aquí dejé de lado la idea de fracaso).

1o Parquet (piso) à chevilles (tobillos del pie) [parqué, entarimado / tobillos: entarimado con o para tobillos] ; 2o parquet (de operadores bursátiles) à chevilles (de versos) [parqué / ripios: parqué con ripios]; de donde sale la pequeña Bolsa de valores en que las órdenes deben escribirse en verso.

1o Étalon (metro patrón) à platine (metal. Sabemos que el metro patrón es de platino) [patrón / platino: patrón de platino] ; 2o étalon (caballo) à platine (lengua en lenguaje popular) [semental / lengua —en el sentido de facundia, “tiene mucha lengua”: semental parlanchín]; de donde sale el caballo presentado en la escena de los Incomparables.

1o Dominos (personas que llevan un dominó) à révérences (saludos) [dominó —disfraz / reverencias: personas vestidas con dominós que hacen reverencias]; 2o dominos (fichas de un juego de dominó) à révérences (sacerdotes) [dominó —juego / reverencias: fichas de dominó para hacer sacerdotes]; 1o cure  (cura de agua) à réussite (curación) [cura, tratamiento / éxito, triunfo: cura de agua exitosa]; 2o cure (vivienda) à réussite (de naipes) [parroquia / solitario —juego: parroquia en que se juega al solitario]; de donde sale el trabajo ejecutado por el payaso Whirligig; en cuanto a la torre que este último edifica con monedas, mi memoria no me deja encontrar la palabra que me sirvió de punto de partida; la segunda palabra debió ser tourbillon [torbellino] (una tour [torre] hecha con  billon [calderilla, monedas de escaso valor]).

1o Tronc (de iglesia) à ouverture (ranura por la que se introduce el dinero) [cepillo / abertura: cepillo con ranura]; 2o tronc (hombre-tronco) à ouverture (de ópera) [hombre sin piernas / obertura: hombre sin piernas de obertura]; de donde sale el hombre orquesta Tancrède Boucharessas.

1o Postillons (jinetes) à raccourci (camino más corto) [postillons —especie de cochero / atajo: postillón de un atajo]; 2o postillons (gotas de saliva) à raccourci (decapitado) [perdigones —de saliva / raccourcir: acortar —guillotinar, en lengua popular: salivazos de decapitado]; de donde sale el enano Philippo.

1o Paravent (mueble) à jour (agujero que existe en un biombo) [biombo / hueco, rendija —que deja pasar la luz: biombo con rendija]; 2o paravent (mujer que sirve de pantalla) à jour (día de recepción) [pantalla, escudo / día: pantalla con días de recibo] ; de donde sale Djizmé, que sirve de pantalla y tiene días de recibo.

1o Natte (trenza que una mujer se hace en el pelo) à cul (pensé en una trenza muy larga) [trenza / culo: trenza hasta el culo]; 2o natte (tejido de esparto) à culs (culs-de-lampe [viñetas —al final del capítulo de un libro]) [estera / viñetas: trenza con viñetas]; de donde sale la trenza llena de dibujitos que Naïr le da a Djizmé.

1o Favori (mata de barba) à collet (de un traje) [patilla / cuello: patilla hasta el cuello]; 2o favori (amante) à collet (trampa) [favorito / lazo: amante que cae en una trampa]; de donde sale Naïr, amante de Djizmé, al que se le engancha el pie en un lazo.

1o Louche (gran cuchara) à envie (deseo que la sopa despierta a un glotón) [cucharón / gana, deseo: cucharón que da ganas]; 2o louche (persona que bizquea) à envie (mancha de la piel) [bizco / antojo: bizco con antojo]; de donde sale Sirdah, que es bizca y tiene un antojo en la frente.

1o Melon (fruta) à pincée (de sal) [melón / pizca, pellizco: melón con una pizca de sal]; 2o melon (sombrero) à pincée (palabra escrita en el sombrero hongo) [sombrero hongo, bombín / pellizco: bombín con la palabra “pellizco”]; de donde sale el sombrero de Naïr.

1o Suède (país) à capitale (ciudad) [Suecia / capital: Suecia con capital]; 2o suède (guante de cabritilla) à capitale (letra) [cabritilla / mayúscula, versal: guante de cabritilla con mayúscula]; de donde el guante de Djizmé en el que está marcada una letra.

1o Jardinière (mueble) à œillets (flores) [jardinera / claveles: jardinera para claveles]; 2o jardinière (mujer que cultiva un jardín) à œillets (agujeros para cordones) [jardinera / ojales: jardinera con ojales]; de donde sale Rul, que trabaja como esclava en el Béhuliphruen y sufre un suplicio en el que figuran ojales de corsé.

1o Mollet (parte de la pierna) à gras (parte carnosa de la pantorrilla) [pantorrilla / músculo, parte carnosa: pantorrilla musculosa]; 2o mollet (huevo pasado por agua) à gras (fusil Gras) [pasado por agua —huevo / Gras: tipo de fusil del siglo XIX: huevo para fusil Gras]; de donde sale el ejercicio de tiro de Balbet.

1o Toupie (juguete) à coup de fouet (latigazo que el niño le da al trompo llamado peonza) [trompo, peonza / latigazo: trompo de latigazo]; 2o toupie (mujer vieja) à coup de fouet (dolor repentino) [vieja bruja, arpía / dolor agudo, puntada: vieja bruja que sufre un desgarro]; de donde sale Olga Tcherwonenkoff, fulminada en el escenario por un dolor repentino.

1o Dragon (animal fabuloso) à élan (un dragón que toma impulso) [dragón / impulso: mujer de impulso]; 2o dragon (mujer de aspecto poco seductor – del mismo tipo que vieja bruja, arpía) à élan (animal) [sargentona / alce: mujer con alce]; de donde sale el alce Sladki perteneciente a Olga Tcherwonenkoff.

1o Pistolet (arma) à canon (tubo) [pistola / cañón: pistola con cañón]; 2o pistolet (hombre extraño, raro) à canon (pieza de música) [bicho raro / canon: bicho raro que canta un canon]; de donde sale el cantante Ludovic.

1o Sabot  (calzado) à degrés (de una escalera) [zueco / peldaños: zueco para peldaños]; 2o sabot (instrumento de música) à degrés (de un termómetro) [violín malo / grados: violín malo graduado]; de donde sale el instrumento de música de Bex.

1o Aiguillettes (trozos de carne) à canard (comestible) [filetes / pato: filetes de pato]; 2o aiguillettes (de uniforme) à canards (notas de música) [agujetas, cordones / notas falsas, gallos: agujetas que dan notas falsas]; de donde salen las agujetas musicales de Louise Montalescot.

1o Théorie (libro) à renvois (indicaciones tipográficas) [teoría —libro en que se la expone / llamadas: libro de teoría con llamadas]; 2o théorie (grupo de personas) à renvois (eructos) [hilera, fila, procesión / eructos: desfile con eructos]; de donde sale la danza –la Luenn’chétuz– ejecutada por las mujeres de Talou.

1o Phalange (de un dedo) à (para coser) [falange / dedal: falange con dedal]; 2o phalange (tropa) à (para jugar) [falange / dado: falange con dado]; de donde sale la tropa de los hijos de Talou y su dado.

1o Marquise (dama) à illusions (una marquesa que ha conservado sus ilusiones) [marquesa / ilusiones: marquesa con ilusiones]; 2o marquise (techo saliente) à illusions (espejismos) [marquesina / ilusiones, espejismos: marquesina con ilusiones]; de donde sale la marquesina debajo de la cual Séil-Kor ve desfilar todo tipo de de imágenes.

1o Loup (animal) à griffes (uñas) [lobo / garras: lobo con garras]; 2o loup (máscara) à griffes (firmas) [antifaz / firmas: antifaz con firmas]; de donde sale la máscara de Séil-Kor.

1o Fraise (fruta) à nature (la hermosa naturaleza) [fresa / naturaleza: fresa natural]; 2o fraise (cuello plisado) à nature (el periódico La Nature) [gorguera / La Nature:  gorguera hecha con La Nature]; de donde sale la gorguera de Séil-Kor.

1o Feuille (vegetal) à tremble (árbol) [hoja / álamo temblón: hoja de álamo temblón]; 2o feuille (de papel) à tremble (verbo) [hoja / temblar: hoja que tiembla]; de donde sale el gorro de Séil-Kor cortado en una hoja de papel.

1o Marine (fuerzas navales) à torpille (artefacto) [Marina / torpedo: Marina con torpedo]; 2o marine (vestido azul marino) à torpille (pez) [marino / raya torpedo: vestido azul marino con raya torpedo]; de donde sale el accidente que le ocurre a Nina vestida de azul marino.

1o Boléro (blusa) à remise (rebaja hecha en el precio de una blusa) [bolero —tipo de chaquetilla / rebaja, descuento: bolero con rebaja]; 2o boléro (baile) à remise (aparcamiento para coches) [bolero / cochera: bolero en una cochera]; de donde sale el bolero que bailan Séil-Kor y Nina.

1o Tulle (tela ligera) à pois (lunares de un velo) [tul / lunares: tul con lunares]; 2o Tulle (ciudad) à pois (puntos grandes) [ciudad del sudoeste de Francia / lunares: Tulle con lunar]; de donde sale el mapa de Corrèze en el que Tulle está indicado por un gran punto.

1o Martingale (tira de tela) à Tripoli (sustancia para dar brillo a los botones de una martingala) [martingala, trabilla / tripoli: martingala para usar tripoli]; 2o martingale (sistema de juego) à Tripoli (ciudad) [martingala / Trípoli: martingala para Trípoli]; de donde sale la martingala que emplea Séil-Kor en el casino de Trípoli.

1o Mousse (marinero joven) à avant (de un barco) [grumete / parte delantera: grumete de proa]; 2o mousse (vegetal) à Avent (religión) [musgo / Adviento: musgo de Adviento]; de donde sale el lecho de musgo en el que Nina duerme durante la primera noche de Adviento.

1o Quinte (música) à résolution (música) [quinta / resolución: quinta con resolución]; 2o quinte (de tos) à résolution (de análisis de catecismo) [acceso, ataque / resolución: acceso de tos de resolución]; de donde sale el acceso de tos que sacude a Nina mientras toma una resolución.

1o Pratique (comprador) à monnaie (dinero) [cliente / moneda, dinero suelto, cambio: cliente con cambio]; 2o pratique (pequeño instrumento de hojalata) à Monnaie (Teatro de la Moneda de Bruselas) [pequeño instrumento musical / Teatro de la Moneda: instrumento para la Moneda]; de donde sale el instrumento de Cuijper.

1o Guitare (título de una poesía de Victor Hugo) à vers (poesía) [Guitarra / versos: Guitarra de versos]; 2o guitare (instrumento –que reemplacé por cítara) à ver (lombriz) [guitarra / gusano: guitarra de gusano]; de donde sale el gusano de Skarioffszky.

1o Meule (campos) à bottes (de heno) [almiar / fardos: almiar con fardos]; 2o meule (de afilador) à bottes (esgrima) [muela / estocadas: muela de estocadas]; de donde sale el aparato de La Billaudière-Maisonnial.

1o Portée (música) à barres (de compás) [pentagrama / barras: pentagrama con barras]; 2o portée (de gatos) à barres (juego) [camada / barres: camadas que juegan al juego de barres]; de donde salen los gatos que juegan a barres.

1o Plante (vegetal) à faux (de segador) [planta / guadaña: planta para guadaña]; 2o plante (del pie) à faux (de falsificador) [planta / falsificación: planta del pie para falsificación]; de donde sale la tortura infligida a Mossem.

1o Arlequin (personaje carnavalesco) à salut (saludo) [Arlequín / saludo: Arlequín que saluda]; 2o arlequin  (alimento, plato) à Salut (oficio religioso) [surtido de sobras de comida que, en el siglo XIX, se vendía a los pobres / bendición con el Santísimo Sacramento: sobras para la Bendición]; de donde salen las sobras servidas al zuavo en el momento de la Bendición.

1o Châtelaine (dama) à morgue (aire altivo) [castellana / arrogancia: castellana arrogante]; 2o châtelaine (cadena con colgantes) à morgue (lugar en que se exponen los cadáveres) [tipo de joya / depósito de cadáveres: châtelaine de morgue]; de donde sale el cadáver con châtelaine en el episodio del zuavo.

1o Crachat (charco de saliva) à delta (formado por el escupitajo como por un río) [escupitajo / delta —de un río: escupitajo con delta]; 2o crachat (condecoración) à delta (letra griega) [medalla militar / letra griega: medalla con la letra delta]; de donde sale la orden de la Delta.

Pero no puedo citarlo todo; me limitaré a esto, pues, en lo concerniente a la creación basada en el apareamiento de dos palabras tomadas en dos sentidos diferentes.


[1] Había a veces una pequeña diferencia entre las palabras, como aquí, por ejemplo, en que îlot difiere un poco de ilote.

RAYMOND ROUSSEL

Traducción y nota aclaratoria, para Literatura & Traducciones, de CARLOS CÁMARA


 

COMMENT J’AI ÉCRIT CERTAINS DE MES LIVRES
I

À mon amie Charlotte Dufrène

 

Je me suis toujours proposé d’expliquer de quelle façon j’avais écrit certains de mes livres (Impressions d’Afrique, Locus Solus, L’Étoile au Front et La Poussière de Soleils).

Il s’agit d’un procédé très spécial. Et, ce procédé, il me semble qu’il est de mon devoir de le révéler, car j’ai l’impression que des écrivains de l’avenir pourraient peut-être l’exploiter avec fruit.

Très jeune j’écrivais déjà des contes de quelques pages en employant ce procédé.

Je choisissais deux mots presque semblables (faisant penser aux métagrammes). Par exemple billard et pillard. Puis j’y ajoutais des mots pareils mais pris dans deux sens différents, et j’obtenais ainsi deux phrases presque identiques.

En ce qui concerne billard et pillard les deux phrases que j’obtins furent celles-ci :

1o Les lettres du blanc sur les bandes du vieux billard…

2o Les lettres du blanc sur les bandes du vieux pillard.

Dans la première, « lettres » était pris dans le sens de « signes typographiques », « blanc » dans le sens de « cube de craie » et « bandes » dans le sens de « bordures ».

Dans la seconde, « lettres » était pris dans le sens de « missives », « blanc » dans le sens d’« homme blanc » et « bandes » dans le sens de « hordes guerrières ».

Les deux phrases trouvées, il s’agissait d’écrire un conte pouvant commencer par la première et finir par la seconde.

Or c’était dans la résolution de ce problème que je puisais tous mes matériaux.

Dans le conte en question il y avait un blanc (un explorateur) qui, sous ce titre « Parmi les Noirs », avait publié sous forme de lettres (missives) un livre où il était parlé des bandes (hordes) d’un pillard (roi nègre).

Au début on voyait quelqu’un écrire avec un blanc (cube de craie) des lettres (signes typographiques) sur les bandes (bordures) d’un billard. Ces lettres, sous une forme cryptographique, composaient la phrase finale : « Les lettres du blanc sur les bandes du vieux pillard », et le conte tout entier reposait sur une histoire de rébus basée sur les récits épistolaires de l’explorateur.

Je montrerai tout à l’heure qu’il y avait dans ce conte toute la genèse de mon livre Impressions d’Afrique écrit une dizaine d’années plus tard.

On trouvera trois exemples très clairs de ce procédé de création basé sur deux phrases presque semblables à sens différent :

1o Dans Chiquenaude, un conte qui a paru chez Alphonse Lemerre vers 1900.

2o Dans « Nanon », un conte qui a paru dans le Gaulois du dimanche vers 1907.

3o Dans « Une Page du Folk-Lore Breton », un conte qui a paru dans le Gaulois du dimanche vers 1908.

En ce qui concerne la genèse d’Impressions d’Afrique, elle consiste donc dans un rapprochement entre le mot billard et le mot pillard. Le pillard, c’est Talou ; les bandes, ce sont ses hordes guerrières ; le blanc, c’est Carmichaël (le mot lettres n’a pas été conservé).

Amplifiant ensuite le procédé, je cherchai de nouveaux mots se rapportant au mot billard, toujours pour les prendre dans un sens autre que celui qui se présentait tout d’abord, et cela me fournissait chaque fois une création de plus.

Ainsi queue de billard me fournit la robe à traîne de Talou. Une queue de billard porte parfois le chiffre (initiales) de son propriétaire ; de là le chiffre (numéro) marqué sur ladite traîne.

Je cherchai un mot à ajouter au mot bandes et je pensai à des bandes vieilles où l’on aurait fait des reprises (sens d’ouvrage à l’aiguille). Et le mot reprises, dans son sens musical, me fournit la Jéroukka, cette épopée que chantent les bandes (hordes guerrières) de Talou, et dont la musique consiste dans des reprises continuelles d’un court motif.

Cherchant un mot à ajouter au mot blanc, je pensai à la colle qui fixe le papier à la base du cube de craie. Et le mot colle pris dans le sens (qu’il a en argot de collège) de consigne ou de retenue, me fournit les trois heures de consigne infligées au blanc (Carmichaël) par Talou.

Abandonnant dès lors le domaine du mot billard, je continuai suivant la même méthode. Je choisissais un mot puis le reliais à un autre par la préposition à ; et ces deux mots, pris dans un sens autre que le sens primitif, me fournissaient une création nouvelle. (C’est d’ailleurs cette préposition à qui m’avait servi pour ce dont je viens de parler : queue à chiffre, bandes à reprises, blanc à colle.) Je dois dire que ce premier travail était difficile et me prenait déjà beaucoup de temps.

Je vais citer des exemples :

Je prenais le mot palmier et décidais de le considérer dans deux sens : le sens de gâteau et le sens d’arbre. Le considérant dans le sens de gâteau, je cherchais à le marier par la préposition à avec un autre mot susceptible lui-même d’être pris dans deux sens différents ; j’obtenais ainsi (et c’était là, je le répète, un grand et long travail) un palmier (gâteau) à restauration (restaurant où l’on sert des gâteaux) ; ce qui me donnait d’autre part un palmier (arbre) à restauration (sens de rétablissement d’une dynastie sur un trône). De là le palmier de la place des Trophées consacré à la restauration de la dynastie des Talou.

Voici d’autres exemples :

1o Roue (sens de roue de voiture) à caoutchouc (matière élastique) ; 2o roue (sens de personne orgueilleuse qui fait la roue) à caoutchouc (arbre). D’où le caoutchouc de la place des Trophées où Talou vient faire la roue en posant le pied sur le cadavre de son ennemi.

1o Maison (édifice) à espagnolettes (poignées de fenêtre) ; 2o maison (sens de maison souveraine) à espagnolettes (petites Espagnoles). D’où les deux jeunes jumelles espagnoles dont descend la race des Talou-Yaour.

1o Baleine (mammifère marin) à îlot (petite île) ; 2o baleine (lamelle) à ilote (esclave spartiate[1]) ; 1o duel (combat à deux) à accolade (deux adversaires se réconciliant après le duel et se donnant l’accolade sur le terrain) ; 2o duel (temps de verbe grec) à accolade (signe typographique) ; 1° mou (individu veule) à raille (ici je pensai à un collégien paresseux que ses camarades raillent pour son incapacité) ; 2o mou (substance culinaire) à rail (rail de chemin de fer). Ces trois derniers accouplements de mots m’ont donné la statue de l’ilote, faite en baleines de corset, roulant sur des rails en mou de veau et portant sur son socle une inscription relative au duel d’un verbe grec.

Revers (revers d’habit) à marguerite (fleur que l’on met à une boutonnière, à un revers d’habit) ; 2o revers (défaite militaire) à Marguerite (nom de femme) ; d’où la bataille du Tez perdue par Yaour costumé en Marguerite de Faust.

1o Métier (profession) à aubes (aurores). J’ai pensé à un métier qui force à se lever de grand matin ; 2o métier (à tisser) à aubes (palettes de roue hydraulique) ; d’où le métier à tisser installé sur le Tez.

1o Cercle (rond) à rayons (traits géométriques) ; 2o cercle (club) à rayons (rayons de gloire) ; d’où le Club des Incomparables.

1o Veste (vêtement) à brandebourgs (passementeries) ; 2o veste (insuccès) à Brandebourg (Électeurs de Brandebourg) ; d’où la conférence de Juillard (ici j’ai abandonné le sens d’insuccès).

1o Parquet (plancher) à chevilles (chevilles de pied) ; 2o parquet (d’agents de change) à chevilles (de vers) ; d’où la petite Bourse où les ordres doivent être écrits en vers.

1o Étalon (mètre étalon) à platine (métal. On sait que le mètre étalon est en platine) ; 2o étalon (cheval) à platine (langue en argot) ; d’où le cheval présenté sur la scène des Incomparables.

1o Dominos (personnes qui portent un domino) à révérences (saluts) ; 2o dominos (d’un jeu de dominos) à révérences (prêtres) ; 1o cure (cure d’eau) à réussite (guérison) ; 2o cure (habitation) à réussite (de cartes) ; d’où le travail exécuté par le clown Whirligig ; en ce qui concerne la tour qu’il édifie avec des sous, ma mémoire me fait défaut quant au mot qui m’a servi de point de départ ; le second mot devait être tourbillon (une tour faite en billon).

1o Tronc (d’église) à ouverture (fente par où l’on met l’argent) ; 2o tronc (homme-tronc) à ouverture (d’opéra) ; d’où l’homme-orchestre Tancrède Boucharessas.

1o Postillons (cavaliers) à raccourci (chemin plus court) ; 2o postillons (gouttes de salive) à raccourci (décapité) ; d’où le nain Philippo.

1o Paravent (meuble) à jour (trou existant dans un paravent) ; 2o paravent (femme servant de paravent) à jour (jour de réception) ; d’où Djizmé qui sert de paravent et a des jours de réception.

1o Natte (tresse qu’une femme fait avec ses cheveux) à cul (j’ai pensé à une natte très longue) ; 2o natte (tissu de jonc) à culs (culs-de-lampe) ; d’où la natte pleine de petits dessins que Naïr donne à Djizmé.

1o Favori (touffe de barbe) à collet (d’habit) ; 2o favori (amant) à collet (piège) ; d’où Naïr, amant de Djizmé, dont le pied se prend dans un collet.

1o Louche (grosse cuiller) à envie (envie que la soupe fait à un gourmand) ; 2o louche (personne qui louche) à envie (tache sur la peau) ; d’où Sirdah qui louche et a une envie sur le front.

1o Melon (fruit) à pincée (de sel) ; 2o melon (chapeau) à pincée (mot écrit sur le chapeau melon) ; d’où le chapeau de Naïr.

1o Suède (pays) à capitale (ville) : 2o suède (gant de suède) à capitale (lettre) ; d’où le gant de Djizmé où se trouve marquée une lettre.

1o Jardinière (meuble) à œillets (fleurs) ; 2o jardinière (femme qui jardine) à œillets (trous à lacet) ; d’où Rul qui travaille comme esclave dans le Béhuliphruen et subit un supplice où figurent des œillets de corset.

1o Mollet (partie de la jambe) à gras (gras du mollet) ; 2o mollet (œuf mollet) à gras (fusil Gras) ; d’où l’exercice de tir de Balbet.

1o Toupie (jouet) à coup de fouet (coup de fouet que l’enfant donne à la toupie appelée sabot) ; 2o toupie (vieille femme) à coup de fouet (douleur soudaine) ; d’où Olga Tcherwonenkoff foudroyée en scène par un coup de fouet.

1o Dragon (bête fabuleuse) à élan (un dragon prenant son élan) ; 2o dragon (femme d’aspect peu séduisant – même genre que toupie) à élan (animal) ; d’où l’élan Sladki appartenant à Olga Tcherwonenkoff.

1o Pistolet (arme) à canon (tube) ; 2o pistolet (homme drôle) à canon (morceau de musique) ; d’où le chanteur Ludovic.

1o Sabot (chaussure) à degrés (d’un escalier) ; 2o sabot (instrument de musique) à degrés (d’un thermomètre) ; d’où l’instrument de musique de Bex.

1o Aiguillettes (morceaux de viande) à canard (comestible) ; 2o aiguillettes (d’uniforme) à canards (notes de musique) ; d’où les aiguillettes musicales de Louise Montalescot.

1o Théorie (livre) à renvois (indications typographiques) ; 2o théorie (groupe de personnes) à renvois (éructations) ; d’où la danse – la Luenn’chétuz – exécutée par les femmes de Talou.

1o Phalange (de doigt) à (à coudre) ; 2o phalange (troupe) à (à jouer) ; d’où la troupe des fils de Talou et leur dé à jouer.

1o Marquise (dame) à illusions (une marquise ayant gardé des illusions) ; 2o marquise (toit en saillie) à illusions (mirages) ; d’où la marquise sous laquelle Séil-Kor voit défiler toutes sortes d’images.

1o Loup (animal) à griffes (ongles) ; 2o loup (masque) à griffes (signatures) ; d’où le masque de Séil-Kor.

1o Fraise (fruit) à nature (la belle nature) ; 2o fraise (col plissé) à nature (le journal la Nature) ; d’où la fraise de Séil-Kor.

1o Feuille (végétale) à tremble (arbre) ; 2o feuille (de papier) à tremble (verbe) ; d’où la toque de Séil-Kor taillée dans une feuille de papier.

1o Marine (forces navales) à torpille (engin) ; 2o marine (robe bleu marine) à torpille (poisson) ; d’où l’accident arrivé à Nina en robe bleu marine.

1o Boléro (corsage) à remise (rabais fait sur le prix d’un corsage) ; 2o boléro (danse) à remise (abri pour voiture) ; d’où le boléro dansé par Séil-Kor et Nina.

1o Tulle (tissu léger) à pois (pois d’une voilette) ; 2o Tulle (ville) à pois (large point) ; d’où la carte de la Corrèze où Tulle est marqué par un pois.

1o Martingale (bande d’étoffe) à Tripoli (substance à polir les boutons d’une martingale) ; 2o martingale (système de jeu) à Tripoli (ville) ; d’où la martingale dont use Séil-Kor au casino de Tripoli.

1o Mousse (jeune marin) à avant (d’un navire) ; 2o mousse (végétal) à Avent (religion) ; d’où le lit de mousse où Nina dort pendant la première nuit de l’Avent.

1o Quinte (musique) à résolution (musique) ; 2o quinte (de toux) à résolution (d’analyse de catéchisme) ; d’où la quinte de toux qui secoue Nina pendant qu’elle prend une résolution.

1o Pratique (acheteur) à monnaie (argent) ; 2o pratique (petit instrument de fer blanc) à Monnaie (théâtre de la Monnaie à Bruxelles) ; d’où la pratique de Cuijper.

1o Guitare (titre d’une poésie de Victor Hugo) à vers (poésie) ; 2o guitare (instrument – que j’ai remplacé par cithare) à ver (de terre) ; d’où le ver de Skarioffszky.

1o Meule (champs) à bottes (de foin) ; 2o meule (de rémouleur) à bottes (escrime) ; d’où l’appareil de La Billaudière-Maisonnial.

1o Portée (musique) à barres (de mesure) ; 2o portée (de chats) à barres (jeu) ; d’où les chats qui jouent aux barres.

1o Plante (végétal) à faux (de faucheur) ; 2o plante (de pied) à faux (de faussaire) ; d’où le supplice subi par Mossem.

1o Arlequin (personnage carnavalesque) à salut (salutation) ; 2o arlequin (mets) à Salut (office religieux) ; d’où l’arlequin servi au zouave au moment du Salut.

1o Châtelaine (dame) à morgue (air hautain) ; 2o châtelaine (chaîne à bijoux) à morgue (lieu à exposer les cadavres) ; d’où le cadavre à châtelaine dans l’épisode du zouave.

1o Crachat (flaque de salive) à delta (formé par le crachat comme par un fleuve) ; 2o crachat (décoration) à delta (lettre grecque) ; d’où l’ordre du Delta.

Mais je ne puis tout citer ; je m’en tiendrai donc là en ce qui concerne la création basée sur l’accouplement de deux mots pris dans deux sens différents.


[1] Il y avait parfois une légère différence entre les mots, comme ici, par exemple, où îlot diffère un peu d’ilote.