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sábado, 10 de enero de 2026

Jorge Luis Borges y Willis Barnstone: Una rosa y Milton

 
UNA ROSA Y MILTON

 

De las generaciones de las rosas

Que en el fondo del tiempo se han perdido

Quiero que una se salve del olvido,

Una sin marca o signo entre las cosas

 

Que fueron. El destino me depara

Este don de nombrar por vez primera

Esa flor silenciosa, la postrera

Rosa que Milton acercó a su cara,

 

Sin verla. Oh tú bermeja o amarilla

O blanca rosa de un jardín borrado,

Deja mágicamente tu pasado

Inmemorial y en este verso brilla,

 

Oro, sangre o marfil o tenebrosa

Como en sus manos, invisible rosa.

JORGE LUIS BORGES

A ROSE AND MILTON

 

Among the generations of the rose

That have been lost in time's old manuscripts,

I want to salvage one of them from its

Oblivion, one unmarked, unseen from those


Earlier things. Now destiny provides

Me with the gift of naming for the first

Time that one soundless flower, the rose, the last

One Milton chose and lifted to his eyes,


Not seeing it. O you, vermillion, white

Or yellow rose now in a garden blurred,

You leave your past and magically depose


All memory, yet in lines you persist bright

With gold or blood or ivory, as conferred

To darkness in his hands, invisible rose.

Translated by Willis Barnstone

Six Masters of the Spanish Sonnet : Essays and Translations

Southern Illinois University Press, 1993




miércoles, 10 de diciembre de 2025

Jorges Luis Borges y Jorge Luis Borges: 1982

 
1982

Un cúmulo de polvo se ha formado en el fondo del anaquel, detrás de la fila de libros. Mis ojos no lo ven. Es una telaraña para mi tacto.

Es una parte ínfima de la trama que llamamos la historia universal o el proceso cósmico. Es parte de la trama que abarca estrellas, agonías, migraciones, navegaciones, lunas, luciérnagas, vigilias, naipes, yunques, Cartago y Shakespeare.

También son parte de la trama esta página, que no acaba de ser un poema, y el sueño que soñaste en el alba y que ya has olvidado.

¿Hay un fin en la trama? Schopenhauer la creía tan insensata como las caras o los leones que vemos en la configuración de una nube. ¿Hay un fin de la trama? Ese fin no puede ser ético, ya que la ética es una ilusión de los hombres, no de las inescrutables divinidades.

Tal vez el cúmulo de polvo no sea menos útil para la trama que las naves que cargan un imperio o que la fragancia del nardo.

JORGE LUIS BORGES

 

1982

A heap of dust has gathered in the depths of the shelf, behind the row of books.

My eyes do not see it. It is a cobweb to my touch.

It is but a point of that other web we call the history of the world or the cosmic process.

It is but a point of the web that encircles stars, deathbeds, migrations, thorns, agonies, vigils, pyramids, glow worms, Carthage and Shakespeare.

A point of the web are also this page, that may not be a poem, and the dream you had this morning, at dawn, and that you have altogether forgotten.

Has the web a meaning? Schopenhauer believed it to be as senseless as the faces or lions we make out in the shifting shapes of a cloud.

Has the web a meaning? The meaning cannot be ethical, since ethics is an illusion of men, not of the unfathomable gods.

Perhaps the heap of dust may be no less useful to the aims of the web than the ships loaded with an empire or the scent of a rose.


Translated by JORGE LUIS BORGES

Twenty-Four Conversations With Borges

Including a Selection of Poems

translated by Willis Barnstone, Jorge Luis Borges and Nicomedes Suárez Araúz

Lascaux Publishers, 1984




jueves, 26 de noviembre de 2020

Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo: Poema conjetural

 

POEMA CONJETURAL

 

El doctor Francisco Laprida, asesinado el día 22 de setiembre de 1829

por los montoneros de Aldao, piensa antes de morir:

 

Zumban las balas en la tarde última.

Hay viento y hay cenizas en el viento,

se dispersan el día y la batalla

deforme, y la victoria es de los otros.

Vencen los bárbaros, los gauchos vencen.

Yo, que estudié las leyes y los cánones,

yo, Francisco Narciso de Laprida,

cuya voz declaró la independencia

de estas crueles provincias, derrotado,

de sangre y de sudor manchado el rostro,

sin esperanza ni temor, perdido,

huyo hacia el Sur por arrabales últimos.

Como aquel capitán del Purgatorio

que, huyendo a pie y ensangrentando el llano,

fue cegado y tumbado por la muerte

donde un oscuro río pierde el nombre,

así habré de caer. Hoy es el término.

La noche lateral de los pantanos

me acecha y me demora. Oigo los cascos

de mi caliente muerte que me busca

con jinetes, con belfos y con lanzas.

Yo que anhelé ser otro, ser un hombre

de sentencias, de libros, de dictámenes

a cielo abierto yaceré entre ciénagas;

pero me endiosa el pecho inexplicable

un júbilo secreto. Al fin me encuentro

con mi destino sudamericano.

A esta ruinosa tarde me llevaba

el laberinto múltiple de pasos

que mis días tejieron desde un día

de la niñez. Al fin he descubierto

la recóndita clave de mis años,

la suerte de Francisco de Laprida,

la letra que faltaba, la perfecta

forma que supo Dios desde el principio.

En el espejo de esta noche alcanzo

mi insospechado rostro eterno. El círculo

se va a cerrar. Yo aguardo que así sea.

 

Pisan mis pies la sombra de las lanzas

que me buscan. Las befas de mi muerte,

los jinetes, las crines, los caballos,

se ciernen sobre mí… Ya el primer golpe,

ya el duro hierro que me raja el pecho,

el íntimo cuchillo en la garganta.

JORGE LUIS BORGES

 

POÈME CONJECTURAL

 

Le docteur Francisco Laprida, assassiné le 22 Septembre 1829, par les « montoneros »  d’Aldao, pense avant de mourir:

 

Les balles sifflent en ce dernier après-midi.

Il y a du vent et des cendres dans le vent,

le jour et l’informe bataille se dispersent

et la victoire est aux ennemis.

Vainqueurs les barbares et les gauchos vainqueurs.

Moi, qui ai étudié les lois et le droit canon,

moi, Francisco Narciso de Laprida,

dont la voix proclama l’indépendance

de ces cruelles provinces, en déroute,

la face maculée de sang et de sueur,

sans espoir ni crainte, perdu,

je fuis vers le Sud par delà les derniers faubourgs.

Comme ce capitaine du Purgatoire

qui fuyant à pieds, ensanglantant la plaine

fut aveuglé et terrassé par la mort

là où une rivière obscure perd son nom,

ainsi tomberai-je. C’est aujourd’hui le terme.

La nuit latérale des marais

me guette et me retarde. J’entends à ma recherche

les sabots de mon ardente mort

avec cavaliers, naseaux et lances.

Moi qui souhaitait être un homme

de sentence, de livres, de verdicts,

gisant à ciel ouvert dans le marécage ;

mais, inexplicable, une joie secrète

m’exalte. Enfin je me heurte

à ma destinée sudaméricaine.

À cet après-midi fatal me conduisait

le multiple labyrinthe des pas

que mes jours tissèrent depuis un jour

de mon enfance. Enfin j’ai découvert

la clef occulte de ma vie,

le sort de Francisco de Laprida,

la lettre qui manquait, la parfaite

forme que Dieu sut dès le départ.

Dans le miroir de cette nuit j’atteins

de mon visage l’éternité insoupçonnée.

Le cercle va se clore. Jattends l’ainsi soit-il.

 

Mes pieds foulent l’ombre des lances

qui me cherchent. Les dérisions de ma mort,

les cavaliers, les crins, les chevaux

planent sur moi... Voici venir le premier coup,

voici le dur acier qui perce ma poitrine,

et voici dans ma gorge, l’intimité du couteau.

Traducción de VICTORIA OCAMPO

Revista Sur nº 338. Buenos Aires, enero-diciembre de 1976


 

 

viernes, 31 de julio de 2020

Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo: Mateo XXV, 30

MATEO XXV, 30

 

El primer puente de Constitución y a mis pies

fragor de trenes que tejían laberintos de hierro.

Humo y silbatos escalaban la noche,

que de golpe fue el Juicio Universal. Desde el invisible horizonte

y desde el centro de mi ser, una voz infinita

dijo estas cosas (estas cosas, no estas palabras,

que son mi pobre traducción temporal de una sola palabra):

—estrellas, pan, bibliotecas orientales y occidentales,

naipes, tableros de ajedrez, galerías, claraboyas y sótanos,

un cuerpo humano para andar por la tierra,

uñas que crecen en la noche, en la muerte,

sombra que olvida, atareados espejos que multiplican,

declives de música, la más dócil de las formas del tiempo,

fronteras de Brasil y del Uruguay, caballos y mañanas,

una pesa de bronce y un ejemplar de la Saga de Grettir,

álgebra y fuego, la carga de Junín en tu sangre,

días más populosos que Balzac, el olor de la madreselva,

amor y víspera de amor y recuerdos intolerables,

el sueño como un tesoro enterrado, el dadivoso azar

y la memoria, que el hombre no mira sin vértigo,

todo eso fue dado, y también

el antiguo alimento de los héroes:

la falsía, la derrota, la humillación.

En vano te hemos prodigado el océano;

en vano el sol, que vieron los maravillados ojos de Whitman;

has gastado los años y te han gastado,

y todavía no has escrito el poema.

 

JORGE LUIS BORGES

El otro, el mismo (1964)


MATTHIEU XXV:30

 

Le premier pont de Constitución et à mes pieds

Le fracas des trains tissant des labyrinthes de fer.

La fumée et les sifflets escaladaient la nuit

Qui devint tout à coup le Jugement Universel. Depuis l’invisible horizon

Et depuis le centre de mon être, une voix infime

Dit ces choses (ces choses, non ces paroles

Qui sont ma pauvre traduction temporelle d’une seule parole):

Étoiles, pain, bibliothèques orientales et occidentales,

Cartes, échiquiers, galeries, lucarnes et caves,

Un corps humain pour circuler sur terre,

Dos ongles qui poussent dans la nuit, dans la mort,

Ombre qui oublie, miroirs affairés qui multiplient,

Pentes de la musique, la plus docile des formes du temps,

Frontières du Brésil et de l’Uruguay, chevaux et matins,

Un poids de bronze et un exemplaire de la Saga de Grettir,

Algèbre et feu, la charge de Junín dans ton sang,

Jours plus peuplés que Balzac, odeur du chèvrefeuille,

Amour et veille de l’amour et souvenirs intolérables,

Le sommeil comme un trésor enterré, le hasard et ses largesses,

Et la mémoire, que l’homme ne peut regarder sans vertige,

Tout cela te fut donné et aussi

L’ancien aliment des héros:

La fausseté, la défaite, l’humiliation.

En vain nous t’avons prodigué l’océan,

En vain le soleil, que virent, émerveillés, les yeux de Whitman:

Tu as gaspillé les ans et on t’a gaspillé

Et tu n’as pas encore écrit le poème.

Traduction de VICTORIA OCAMPO

Revista Sur nº 338.  Buenos Aires, enero-diciembre de 1976.