sábado, 20 de septiembre de 2025

Pierre Jean Jouve: Sueño

 
SUEÑO

La mente del poeta tropezó con el viejo texto del Eclesiastés: Todo es vanidad y persecución del viento.

 

Piensa un poco en el sol de tu juventud

Ese que brillaba cuando tenías diez años

Asombro te acuerdas acaso del sol de tu juventud

Si fijas bien los ojos

Si los entrecierras

Aún puedes distinguirlo

Era rosa

Ocupaba la mitad del cielo

Podías mirarlo a la cara

Asombro pero vamos era algo tan natural

Tenía un color

Tenía una danza tenía un deseo

Tenía un calor

Una facilidad extraordinaria

Te amaba

Todo eso que a veces en medio de tu edad y corriendo en el tren por los bosques por la mañana

Creíste imaginar

En ti mismo

Es en el corazón donde se guardan los viejos soles

Creíste imaginar

En ti mismo

Es en el corazón donde se arrumban los viejos soles

Pues allí no se ha movido allí está ese sol

Pero sí está allí

He vivido he reinado

Di luz con un sol tan grande

Ay está muerto

Ay nunca

Oh ese sol dices

Y sin embargo tu juventud fue desdichada

No hay necesidad de ser rey de Jerusalén

Cada vida se interroga

                                          Cada vida se maravilla

                                                                                     Y cada vida espera

Cada hombre hace el viaje de nuevo todo está limitado cómo ver algo más

Y hemos inventado las máquinas

Llegaron rompiéndolo todo perforando el viejo suelo poblando el viejo aire

Ondas rayos ejes brillantes

Y allí mi poder se volvió terrible

Mi inquietud también

Mi inestabilidad

No puedo quedarme quieto

Busco me transformo

No tengo mi verdadera edad me divierto con todo

Pero Dios mío la guerra antigua ha vuelto apenas ha cambiado

La sangre humana sólo tiene una forma de fluir

La muerte sólo tiene un paso siempre el mismo para caer sobre mí

Ha variado su máscara acaso es cera

Se ha acortado el espacio es acaso mi alma más nueva

No digo mejor

No me atrevería

Estamos lejos de la maceración de la resignación pero

El más culpable es siempre nuestro placer

Porque la desdicha tendría que ser justificada la desdicha es la tierra donde crece nuestra ciudad

Alegría pureza

No te acerques

Se trata de nuestra alegría

Que nuestra vanidad parece lamentable

Tenemos tanta prisa

Nuestro escrúpulo es tan viejo

Sí es con nuestra alegría que temblamos

Hijo degenerado

Sin embargo la mente suspendida en la pena universal

Dijo ustedes tienen sentidos hagan que les devuelvan el goce

Y eso es amargo

Más amargo

Y eso se acelera de algún modo en la amargura

Para nosotros

Juez Eterno

Qué poderosa es la estupidez las estrellas brillan para ella

La luz le sienta tan bien los grandes trenes la llevan a todas partes

Todas las ciudades son sus reuniones son sus placeres

Y los domingos se ven sus alegrías de familia

Qué gloria tras la guerra

Por el desorden y la ligereza

Todo el mundo vive mucho mejor vive mucho mejor

Qué grandeza para el boxeador

El poeta

Todavía vive en el quinto piso sufre de una vieja hambre

Contempla su muerte futura busca ser eterno

Pero no, no crean ustedes que ama la muerte como antes

Hace preguntas

Anda a tientas

Suspira delira

Y la vida así lo piensa sería realmente maravillosa si

 

El asunto principal es morir y de eso no sabemos ni una letra

Los que han pasado nunca vuelven a pasar

Pero confieso que no tengo preocupaciones

Ya no creo en ellos

Sin entender los aniquilo están muertos

Oh silencio

Complicidad

Tal vez no sea para tanto tal vez la muerte no sea nada para nosotros

O al contrario

Acaso es todo para esa única muerte para ese gran pórtico para ese puerto feliz

Donde entra el barco

Pero no ya que no creo en la felicidad y no creo en la muerte

En el fondo de mí mismo confieso que estoy seguro de ser inmortal

Vanidad esencial

 

Cuando era joven me gustaba el tiempo

No soportaba ser el más joven

Me gustaba la hierba cuando tenía sus semillas los árboles cuando se extendían como música

Cuando era joven me gustaban los viejos

Ahora me inclino con mi sombra hacia el otro lado el que desciende

Ya no sé más he probado varios tiempos

Tal vez con la vejez llegue la calma

 

Cuánto desprecio hay en el hombre por esa boca que adora

Pero allí ha encontrado el éxtasis siempre va tras su éxtasis

Vitalidad

Siempre pide el olor y el sabor y el color del cuerpo de las mujeres

Su elasticidad

Su mentira

Lo que en su carne nacarada castamente se ríe de la muerte

Y después

Llega su tristeza

Que él reconoce

Cuánto hemos buscado —milagros somos milagros

Nada

Este mundo era recto infinito y ahora es curvo deslizándose el uno en el otro

La visión del hombre ha crecido pero cada vez hay menos cosas detrás

El pensamiento es delgado débil inútil un rastro brumoso como la Vía Láctea

Mientras el mundo es material es vasto es aterrador es verdadero como el muro del infierno

El pensamiento sonríe porque tal vez morirá

 

Esas estrellas opuestas

El que enciende el fuego y la que es iluminada por el fuego

El que da y la que pide la acción y el misterio

El que lanza y la que incuba están presentes siempre y en todo momento

El Enviado y la Perseguida circulan en el ovoide espacio azul

Luego reunidos

Forman una larga canción con altos y con bajos

Siempre caídas siempre primaveras

Se van del mismo modo que llegan

Siempre la curva con forma de ola los altos y los bajos

Eso es todo

Y el borde del mar el empuje del follaje la terrenal fanfarria de las montañas

No teman ustedes su tristeza es la  mía

Es la nuestra es la de ellos

Oh grandeza

No teman aquí está la paz la vida la vida es admirable

La vida es vana

La vida es admirable la vida es admirable es vana

 PIERRE JEAN JOUVE

Traducción, para Literatura & Traducciones, de Miguel Ángel Frontán

SONGE

L’esprit du poète est par hasard tombé sur le vieux texte de l’Ecclésiaste : Tout y est vanité et poursuite du vent.

 

Songe un peu au soleil de ta jeunesse

Celui qui brillait quand tu avais dix ans

Étonnement te souviens-tu du soleil de ta jeunesse

Si tu fixes bien tes yeux

Si tu les rétrécis

Tu peux encor l’apercevoir

Il était rose

Il occupait la moitié du ciel

Tu pouvais toi le regarder en face

Étonnement mais quoi c’était si naturel

Il avait une couleur

Il avait une danse il avait un désir

Il avait une chaleur

Une facilité extraordinaire

Il t’aimait

Tout cela que parfois au milieu de ton âge et courant dans le train le long des forêts au matin

Tu as cru imaginer

En toi-même

C’est dans le cœur que sont rangés les vieux soleils

Car là il n’a pas bougé voilà ce soleil

Mais oui il est là

J’ai vécu j’ai régné

J’ai éclairé par un si grand soleil

Hélas il est mort

Hélas il n’a jamais

Été

Oh ce soleil dis-tu

Et pourtant ta jeunesse était malheureuse

Il n’y a pas besoin d’être roi de Jérusalem

Chaque vie s’interroge

                                         Chaque vie se demande

                                                                                     Et chaque vie attend

Chaque homme refait le voyage tout est limité comment voir davantage

Et nous nous avons inventé les machines

Elles sont arrivées brisant tout perçant le vieux sol peuplant le vieil air

Ondes rayons axes brillants

Et voilà mon pouvoir est devenu terrible

Mon inquiétude aussi

Mon instabilité

Je ne tiens plus en place

Je cherche je deviens

Je n’ai plus mon vrai âge je m’amuse avec tout

Mais mon Dieu la guerre antique est revenue elle était à peine changée

Le sang humain n’a qu’une manière de couler

La mort n’a qu’un pas toujours le même pour venir sur moi

Son masque a-t-il varié c’est la cire

L’espace est raccourci mon âme est-elle plus neuve

Je ne dis pas meilleure

Je n’oserais pas

Nous sommes loin de la macération de la résignation mais

Le plus coupable c’est toujours notre plaisir

Car le malheur aurait-il besoin d’être justifié le malheur c’est la terre où pousse notre ville

Joie pureté

N’approchez pas

C’est à propos de notre joie

Que notre vanité apparaît pitoyable

Nous sommes si pressés

Notre scrupule est si vieux

Oui c’est avec notre joie que nous tremblons

Enfant dégénérée

Cependant l’esprit suspendu sur l’universel chagrin

A dit vous avez des sens faites-leur rendre votre jouissance

Et cela est amer

Plus amer

Et cela s’accélère en quelque sorte dans l’amertume

Pour nous

Juge éternel

 

Quelle puissance a la bêtise les étoiles luisent pour elle

La lumière lui va si bien les grands trains l’emportent partout

Toutes les villes sont ses rassemblements sont ses plaisirs

Et le dimanche on aperçoit ses joies de famille

Quelle gloire après la guerre

Pour le désordre et la légèreté

Tout le monde vit bien mieux

Quelle grandeur pour le boxeur

Le poète

Habite toujours au cinquième étage il souffre d’une vieille faim

Il contemple sa mort future il cherche à être éternel

Mais non ne croyez pas qu’il aime la mort comme autrefois

Il interroge

Il essaie à tâtons

Il soupire il délire

Et la vie pense-t-il serait vraiment merveilleuse si

 

La plus grande affaire est de mourir et nous n’en connaissons pas une lettre

Ceux qui ont passé ne repassent plus

Mais je l’avoue je n’ai pas d’inquiétude

Je ne crois plus en eux

Sans comprendre je les annihile ils sont morts

Ô silence

Complicité

Peut-être n’est-ce pas une affaire du tout peut-être la mort ne nous est-elle rien

Ou au contraire

Tout est-il pour cette seule mort pour ce grand porche pour ce port heureux

Où entre le navire

Mais non car je ne crois pas au bonheur et je ne crois pas à la mort

Au fond de moi je vous avoue que je suis sûr d’être immortel

Vanité essentielle

 

Jeune j’aimais le temps

Je ne supportais pas d’être le plus jeune

J’aimais la graminée quand elle a ses graines les arbres quand ils s’étendent comme la musique

Jeune j’aimais les vieux

À présent je penche avec mon ombre sur l’autre versant celui qui descend

Je ne sais plus j’ai goûté plusieurs temps

Peut-être avec la vieillesse viendra le calme

 

Combien l’homme a de mépris pour cette bouche qu’il adore

Mais il a trouvé là l’extase il poursuit toujours son extase

Vitalité

Il demande toujours l’odeur et la saveur et la couleur du corps des femmes

Leur élasticité

Leur mensonge

Ce qui dans leur chair nacrée chastement sourit de la mort

Et puis après

Vient sa tristesse

Qu’il reconnaît

 

Combien nous avons cherché — miracles nous sommes des miracles

Rien

Ce monde était droit infini le voici courbe glissant l’un dans l’autre

La vision de l’homme a grandi mais il y a de moins en moins de choses derrière

La pensée est mince faible inutile une traînée brumeuse comme la Voie Lactée

Tandis que le monde est matériel est étendu est effrayant est véritable comme la paroi de l’enfer

La pensée sourit parce que peut-être elle va mourir

 

Ces étoiles contraires

Celui alluma le feu et celle éclairée par le feu

Le donateur et la demanderesse l’action et le mystère

Celui qui lance et celle qui incube sont présents toujours et à toute heure

L’Envoyé et la Chassée circulent dans l’ovoïde espace bleu

Ensuite réunis

Ils forment une longue chanson avec des hauts et des bas

Toujours des chutes toujours des printemps

Ils repartent comme ils arrivent

Toujours la courbe en forme de vague les hauts et les bas

Voilà c’est tout

Et l’ourlet de la mer la poussée du feuillage la terrestre fanfare des montagnes

N’ayez pas peur de votre tristesse c’est la mienne

C’est la nôtre c’est la sienne

Ô grandeur

N’ayez pas peur voici la paix la vie la vie est admirable

La vie est vaine

La vie est admirable la vie est admirable elle est vaine

(1924)