lunes, 8 de julio de 2019

Ausiàs March y Jorge de Montemayor: No clame el que su daño va buscando...

CANTOS DE AMOR
LXXIV

No clame el que su daño va buscando
No clame el que su daño va buscando,                  
si lo halló; y tú, coraçón triste,                  
no des tan grandes golpes sospirando,                  
porque el remedio en esso no consiste.                
Esfuerça, esfuerça, no te estés matando,             
peor es muerte; y pues traýdo fuiste                      
a esto por tu hado ten paciencia,                            
que no te haze agravio en la sentencia.                 

   Entonce en mayor mal seré caýdo                       
quando yo muera, pues el bien se acaba.              
Ningún gozo veré que aya tenido,                          
que cien mil vezes desto me acordava.                  
¿Cómo veré todo mi bien metido                            
en riesgo de perdello? ¡O cosa brava!,                  
que mi esfuerço se pierda, y un contento             
jamás me lo prometa el pensamiento.                   

   Quando el Amor hirió a este cuytado,                 
primero sintió el mal que la saeta.                          
El hierro vino en gran dulçor bañado,                    
traýa en sí una alegría secreta.  
En fin, quiero bivir en tal estado,                             
saber mi muerte no es cosa discreta:                     
que yo se que mi dama, si me muero,                    
havrá dolor por ver quánto la quiero.                    

   Amor los amadores asegura,   
que no hay seguro en él, ni en su tristeza;                           
no cabe en su querer jamás firmeza.                      
¡Sentid cómo havrá en él cosa segura!

No clame el que su daño va buscando
Si lo ha encontrado, y tú, corazón triste,
No des tan grandes golpes, suspirando.
Haz un esfuerzo, a tu dolor resiste,
Que peor aún es la muerte; y tú, rogando
A Dios, tu pecho de paciencia viste,
Que Dios es quien dispone de tu suerte
Y Dios ningún agravio puede hacerte.

Seré aquel día en mayor mal caído,
Porque muriendo todo bien acaba;
Ningún placer me ofrecerá el sentido.
De la vista, que tanto me ayudaba,
Como veré todo mi bien, metido
En riesgo de perdello? Oh cosa brava,
Qué mi esfuerzo se pierda y un contento
No me ofrezca jamás mi pensamiento.

Cuando el amor hirió a este cuitado
Primero sintió el mal que la saeta;
El hierro vino en gran dulzor bañado:
Alegría traía en sí, secreta
Quiero vivir así en mi triste estado;
El día de mi muerte no me inquieta :
Aquella que verá mi hora postrera
Por mí habrá de llorar aunque no quiera.

Amadores, amor os asegura
Que no tendréis en él seguridad;
Firmeza no hay en vuestra voluntad:
¿Qué cosa, pues, podréis tener segura?
Traducción de JORGE DE MONTEMAYOR

 
CANTS D’AMOR
LXXIV


Clamar no déu qui mal cerca si l' troba;
donchs vos mon cor no 'us senta pus clamar
vostres gemechs no 's poden comportar
é vostres colps se mostren sus ma roba;
hajáu esforç car lo pijor es mort:
puix á Dèu pláu, prenéuhi paciencia:
ell es aquell qui fa de vos sentencia,
creure devéu que no 'us fá nengun tort.

Ans que lo mòn fora vostra mala sort
puis fon en Dèu lo vostre cas present
é lo saber de aquell no consent
que sia menys vostre cas ne pus fort,
sinó aytal com per ell es sabut;
la tarda es la vostra enemiga,
la que amáu vejáu si us es amiga;
llança li veig portar é no escut.

En aquell jorn seré en pijor caigut
car jo morint tot mon delit morrá
algun plaher lluny no m' aportará
que de aquest mòltes veus me 'n ajut.
¿Com se fará qu' en un tan gran risch meta
tot lo méu bé ab tal dubte de perdre
lo méu esforç cascun jorn sent esperdre?
Null pensament no veig que bé 'm prometa.

Quant me ferí amor ab sa satjeta
no viu lo llanç ans de sentir dolor,
untada fon de una gran dolçor
material dolç portava en la treta.
No 'm conselléu si no 'm conselláu viure
saber no 'm plau lo jorn de m' aspra fi,
aquella que veurá tal cas en mi
se que lo plor haurá pus prop que 'l riure.

En un mal lloch amich no 'us veig siure
si que tot hom vos ne té per grosser
com vos crehéu que 'us dará mal saber
quant de la mort no 'us veurá bé deslliure.
En ella está la vostra mort é vida
sapiáu sols si 'us vol haver mercé,
no 'us consell pus sinó saber lo bé
que 'us vol la que vos tant haveu servida.

Si bé del tot porá ésser perida
per mon saber la vida y ma esperança
é veig la mort ab la vida en balança,
don lo consell car es bó en partida.
Ningú no 's déu llunyar de sa natura
al hom es dat per son dret natural
desijar bé volent saber lo mal
d' aquest saber vull donchs haver gran cura.

TORNADA

Als amadors amor los asegura
que no haurán en ell seguretat,
en llurs volers no cabrá fermetat.
¿Donchs com será entr' ells cosa segura?