miércoles, 20 de junio de 2018

Gerard Manley Hopkins y Juan Tovar: Henry Purcell

HENRY PURCELL

The poet wishes well to the divine genius of Purcell and praises him that, whereas other musicians have given utterance to the moods of man’s mind, he has, beyond that, uttered in notes the very make and species of man as created both in him and in all men generally.

HAVE, fair fallen, O fair, fair have fallen, so dear 
To me, so arch-especial a spirit as heaves in Henry Purcell,         
An age is now since passed, since parted; with the reversal          
Of the outward sentence low lays him, listed to a heresy, here.    

Not mood in him nor meaning, proud fire or sacred fear,
Or love or pity or all that sweet notes not his might nursle:          
It is the forgèd feature finds me; it is the rehearsal
Of own, of abrupt self there so thrusts on, so throngs the ear.       

Let him Oh! with his air of angels then lift me, lay me! only I’ll 
Have an eye to the sakes of him, quaint moonmarks, to his pelted plumage under         
Wings: so some great stormfowl, whenever he has walked his while       

The thunder-purple seabeach plumèd purple-of-thunder,  
If a wuthering of his palmy snow-pinions scatter a colossal smile
Off him, but meaning motion fans fresh our wits with wonder.

Oxford, April 1879.

HENRY PURCELL

El poeta desea ventura al divino genio de Purcell y lo alaba porque, mientras otros músicos han dado expresión a los estados del alma humana, él fue más allá para enunciar en notas la hechura y especie misma del hombre tal como se creó en él y en todos los hombres en general.

Dulce bien haya, oh dulce, dulce bien haya, tan amado
De mí, tan especial espíritu como alienta en Henry Purcell,
Una edad hace ya cuya partida; con la revocación
De la sentencia externa que lo abaja, enlistado en herejía, aquí.

No es en él sentimiento ni intención, soberbio fuego o pavor sagrado,
O amor, o piedad, o todo lo que melodías no suyas pudieran nutrir:
Es la facción forjada que me encuentra; es el ejercicio
Del propio, el abrupto ser ahí que así arremete, así abarrota el oído.

¡Venga pues y con su aire de ángeles me eleve, me derribe! pero yo
Detendré la mirada en sus mores, prístinas marcas  lunares, en su plumaje moteado bajo
Las alas: así alguna gran ave de tormenta, cuando  ha caminado a su gusto

La tonante púrpura ribera, plumada púrpura-de-trueno,
Si en clamor sus níveas alas triunfales desparraman una sonrisa colosal,
Mas la intención de movimiento abanica de asombro los sentidos.

Traducción de JUAN TOVAR.